Qué chulo estaba este juego. Miembro de la infinita (pero numerable) lista de juegos que me he hecho, la verdad es que para la época estába Mortal. Tenía unos gráficos muy campeones (aunque aún era 2.5D, con movidas para que te lo creyeses en plan de que podías mirar para arriba y abajo, pero era un truco visual, este juego tiene un montón de sprites 2D como el Doom, ¡pero implementa espejos!). El asunto es básico, matar y matar. Pero nuestro protagonista tiene un montón de carisma y gafas de sol.
La tierra ha sido invadida por alienígenas atigrados (?) que se han comido a todo el mundo. Duke llega del espacio exterior, donde probablemente ha estado luchando contra alguien y le ha dado para el pelo, y se encuentra que los únicos seres en la tierra son los alienígenas cabrones esos que rugen, y señoritas de strip-tease. Predeciblemente, como las pelotas de Duke son las más grandes del Sistema Solar, se pone manos a la obra para restablecer la libertad y todo eso por el simple método de rellenar de plomo a todos los alienígenas que se encuentre en su camino.
Hay un montón de escenarios, empezamos en Los Ángeles, y nos damos una vuelta por todo el Universo. Estaciones espaciales, la luna, dojos japoneses (?)… vamos, todo un tour por ahí. Las armas son típicas, pistola y todo eso. Hay algunas curiosas, como el rayo reductor (después de su aplicación podemos pisar a los enemigos!!) y el rayo congelante, que cuando se usa congela a la gente y luego puedes darle una patada (el arma básica de Duke) y romperlos en pedacitos sanguinolentos. Divertido, no?
Los escenarios son bastante destructibles (una ‘feature’ que se supone que hacía el juego más atractivo, y en realida está chulo). Jejeje y lo que mola es que si le damos a las teclas de función (creo recordar), Duke suelta una perla en plan ‘me comes los huevos, mutante’ o ‘es la hora de repartir manteca y mascar chicle…y me he quedado sin chicle, JODER’, y cosas así. Un tío con clase, vamos.
La historia, como puede comprobarse, es una simple excusa para el manejo de armas gordas contra bichos que se las merecen. Pero aún así el juego es muy divertido porque está lleno de detalles macabros que harán que más de uno suelte una involuntaria carcajada mientras se vicia. Joder, por ejemplo hay tías metidas en unas especie de vainas que te dicen : ‘kill meee…’ como en Aliens: El Regreso, y movidas por el estilo. Freak tema, chaval. Además, el juego en su momento fue atacado hasta el final por la gente esta que dice que si metes sangre y tías en bolas en lo videojuegos se te pueden volver majaras los ninios. Jejeje, razón de más para echarle un vistazo. Yo me acuerdo que hace unos …. 12 años, supongo, que me viciaba a tope, y no podía parar: me pareció el mejor juego del Universo.
Correr este juego en las máquinas de ahora es un poco imposible. En XP directamente peta un montón, pero podemos usar el DosBox, pero al parecer no va muy bien con este motor (Build Engine), por lo menos las primeras versiones. Posiblemente en la última versión del DosBox ya vaya cremudo. Así que adelante, compañeros.
Maese Storm estará conmigo en esta. Menudo PEDAZO de juego se montaron estos mamones. Yo, como buen Campeón en estos temas, ya me viciaba como un buen Cabrón al Mech 3, que era la Polla para su tiempo. Yo (el enano) apenas podía creer los modelos, los sonidos, los rayos laser, las voces digitalizadas… Debo confesar que ese juego me fascinaba, porque además no veas los partidones que me echaba al Mechwarrior de tablero, con las miniaturas en sus peanas y todo.
Pero el Mecha cuatro… hay que joderse. Para un tecnófilo adicto a las tablas de los libros de rol, era el paraíso. No solo las batallas estaban reproducidas fielmente, con los rayos y los PPC por todas partes, y los gigantes metálicos volándose en pedazos los unos a los otros con misiles (joder, los efectos de humo de esos lanzamientos todavía me la ponen dura), sino que tenías la posibilidad de crearte tu propio mecha de acuerdo con las armas disponibles, el peso, los radiadores para el exceso de calor y todo eso. ¡Y luego todos esos cambios estaban perfectamente modelados en el juego!
Los daños a las máquinas estaban exquisitamente implementados. Si te volaban una pierna, el mecha cojeaba como podía. Si en un brazo tenías un lanzamisiles y era destruido, se te acababa el rollo. Los mechas equipados con equipos de salto podían pegarse un buen rule por el mapa y atacar desde lo alto. Todos estos detalles en plan simulador me ponen cachondo desde el X-Wing y el Tie Fighter, en los que también petaban los sistemas si te los destruían y el motor te simulaba las averías. El gran punto fuerte de este juegazo, Evidentemente, fue el multiplayer. La campaña single-player estaba divertida, y te metía cosas de la historia de todo el rollo del Mechwarrior. Pero como podrán atestiguar los campeones de la C2, jugar multiplayer con equipos entrenados estaba de puta madre, (yo no llegué a jugar muchas partidas en este plan, puesto que nunca llegué a tener más control en los mandos que el que pudiera tener un pipa que no veas, pero puedo decir que era muy divertido), y el volar en pedazos a otro colega con tu mecha estaba megachulo.
Este juego tiene todos los ingredientes para convertirte en un enganchado. Control exquisito, relativamente fácil de jugar, pero infinitamente difícil de masterizar. Los gráficos están chulos, con iluminación y todo. Implementa un montón de armas diferentes, cada una con su rayo y su sonido, su sistema de sensores, el estado de tu mecha, y todo lo demás. Una simulación en toda regla.
El juego funciona perfect en las máquinas de ahora, y creo que ni siquiera pide una aceleradora potente ni nada. Yo me lo pillé el otro día por 5 lauren por ahí, y funciona cremudo que no veas con los gráficos hasta arriba.
A quien le mole el universo de Battletech, ya sabe que puede empezar a pensar en cambiarse los gayumbos si se le ocurre jugar a este juegazo. Todo un pedazo de clásico con una larga tradición de Hermanos enganchados hasta arriba jugando por Internet. Un juego que ningún majara de los simuladores debería perderse.¡Ojo que no tiene naves, y aún así me pone brutus a tope!
Un clásico POTENTE al que le he echado todas las horas de juego posibles y probables. Lo que hacíamos mis colegas Don Daniel, Super Giorgio, Mega Nacho y yo durante días y días enteros era ponernos cerdos de jugar al Heroes II y a este juego en multiplayer hot seat, esto es, todos en la misma habitación jugando turno por turno a partirnos la cara. Mientras uno hacía su turno (que podía tardar un buen rato), los demás vaciábamos gradualmente la nevera de Don Daniel y nos poníamos indomables leyendo sus inagotables comics manga.
Y qué Juegazo. Una épica conquista mágico-medieval con héroes Poderosos y que ganan px y todo! Objetos mágicos, monstruos chungos, y riquezas campeonas. Está Mortal. El juego es una movida por turnos que al principio te proporciona un castillo que produce criaturas y pasta una vez por semana (cada 7 turnos, dado que cada turno es un día). La pasta sirve para contratar las criaturas que vas teniendo disponibles, y para construir otros edificios y poseer criaturas más polludas.
Nuestro héroe va por ahí gastando sus puntos de movimiento (que se recuperan de un día para otro) buscando principalmente controlar minas y fuentes de suministros, porque el juego tiene un montón de componentes que sirven para construir los edificios anteriores (aparte de la pasta), hacer hechizos y más historias. Aparte de eso, los héroes luchan contra un montón de criaturas que pueblan el mapa, u otros héroes, y se van poniendo cada vez más poderosos. En realidad xD el héroe no lucha, sino que se queda en su tienda tomando whisky y fumando puros, y eso sí, de vez en cuando lanza un hechizo (hay un montón). Los que luchan son los colegas que has contratado previamente en tu castillo, o que te vas encontrando por ahí (si eres muy potente, los malos pueden querer unirse a tí).
Cómo mola. Cuando te echas un buen partidón por la cara, el mapa se genera aleatoriamente (flipo). La historia single player no tiene más consecuencia, pero imagino que será divertida de jugar (yo aún no lo he hecho), en plan de seguir las aventuras de algún pavo, como el Príncipe Arthas en el Warcraft III o algo así. Sí que es un juego brutal, pero sigo diciendo que conque te hubieran dejado coger y poner un castillo donde te diera la gana (como en el Civilization, o el Master of Magic, JODER qué Juegazo), hubiera molado todavía más. Lo que pasa es que posiblemente se cargase el equilibrio del juego, porque en los dos juegos anteriores los bichos variados que había en el mapa se movían de un lado para otro, pero en el Heroes están todos quietos esperando que vayan tus héroes a desafiarlos. Esta movida le añade un toque estratégico seguramente apreciado por Avatares Pan-Galácticos como el Poderoso General Chorl-Burto Sama.
Los gráficos son típicos 2D de la vida, pero con un montón de detallitos. El oro brilla, las ruedas de los pequeños molinos giran y todas esas pequeñas cositas. Y la música…bueno amazonas y caballeros, ES un pasote. Y engancha lo suyo, así que hay que tener cuidado con él, que normalmente lo que ocurre es que empiezas una partida y automáticamente se genera un futuro con probabilidad 0.98 en el que sientes una acuciante necesidad, tienes un montón de sueño, y queda un tiempo cosmológicamente apreciable para que se acabe el día.
Como siempre, este juego funcionaría en una calculadora de bolsillo de ahora, así que no hay problemas de instalación (ni en XP ni nada) y todo eso. Por lo que no hay excusa, chavales. Un buen partidón a este juegazo y como os de por ahí, empleareis un buen montón de horas en conquistar fabulosos reinos aleatoriamente generados.
JODER. Es mucho. Vale que fue hace un montón de tiempo, las máquinas más potentes y polludas eran, creo recordar, los pentium II a 350 Mhz o algo así, y que eramos todos unos enanos, pero qué barbaridad. Siendo como reconozco públicamente en las convenciones un Pedazo de Friki del Gran Poder el Star Wars y todas las movidas remotamente asociadas, pueden ustedes imaginar lo PALOTE que me puse cuando me enteré de que iba a salir un juego de Jedis. Y qué juego.
Yo antes ya me había viciado como un pedazo de majara al Dark Forces, que es un juego poderoso con un motor sospechosamente parecido al del DOOM que nos pone en el cinturón de un valiente mercenario llamado Kyle Katarn que se dedica a luchar contra el Imperio (pero no necesariamente a favor de los rebeldes, este tío siempre ha sido una especie de meta-rebelde) y su última dark-amenaza total, y todo eso. El juego molaba bastante, porque aunque era básicamente un busca-las-llaves-de-colores y destruye-a-todo-el-mundo, aún así tenía su argumento, con un inicio, nudo y desenlace. Estaba chulo. PEEEERO, no había Jedis, señores (planearon meterlos, pero en su momento vieron que era mucha tela). Por lo tanto, se esperaron a mejorar un poco la tecnología (el Jedi Knight tiene un motor 3D real, texturizado e iluminación, es mucho), y no veas si flipa el resultado.
Básicamente, eres el mismo colega que en el primer juego, aceptando misiones junto con tu socia Jan Ors (una colega que lleva tu nave y te hace de ‘R2′ en las misiones), cuando te enteras de que se han cargado a tu padre. Vaya plan. Así que coges y te vas a dar una vuelta por ahí para ver quién ha sido el cabrón que te ha dejado sin progenitor sin pedir permiso, y te encuentras conque tu padre tenía colegas muy particulares. Jedis, por decir algo. Resuuulta que eres un elegido místico de la Fuerza (me NIEGO a entrar en esas MAMONADAS de los mediclorianos fraudulentos esos) y como estamos después del Retorno del Jedi (y Luke está todavía sacándose las oposiciones para Maestro), pues nadie te puede enseñar los caminos de la Fuerza, así que básicamente lo que haces es tratar de acabar con el asesino de tu padre (que es un Super-Sith con una banda de pendencieros Sith-masillas alrededor), y así vas entrenando en los caminos del Jedi.
PASOTE, CHAVAL. ¡¡Tienes un SABLE DE LUZ!! Está MORTAL. Aparte de tener un montón de armas como lanzamisiles, blasters varios y bla, bla, tienes el Sable! Y es más que suficiente, joder. Con un poco de entrenamiento puedes detener rayos láser (aunque los misiles y las granadas son un problema). Conforme vas siendo más poderoso, puedes usar la fuerza para saltar, correr un montón, o hacerte invisible.
Y lo que MÁS mola: ¡Ético-sistema! Si eres un buen chico y vas por ahí respetando a la gente, dando de comer a perros abandonados, ayudando a las ancianitas a cruzar la acera móvil y contemplando sorprendido y maravillado los atardeceres sobre las nubes de Bespin, serás un Jedi de verdad en el camino luminoso de la fuerza (también depende de los poderes que elijas, porque los eliges tú mismo: si quieres ser capaz de curarte, serás mejor persona que si eliges la posibilidad de electrocutar a la gente, pero evidentemente no te lo pasarás tan bien).
Si eres un chico malvado, te gusta la música heavy y los perros grandes, serás del lado oscuro. Está mortal porque según lo que elijas, el juego será de una manera u otra ¡y no tienes control exclusivo sobre el final!, aunque hay un medidor super-chulo que te dice lo bueno o malo que estás siendo en el menú del juego.
El combate con la espada es bastante complicado, y en realidad no es como el JKII que tienes un montón de movimientos y eso. Aquí tienes dos nada más, pero mola un montón, porque eres el Jedi contra el Mundo, y el juego ADEMÁS tiene escenas rodadas con actores reales (FMV a tope, beibi) y te emocionas taco de mucho cuando vas haciendo cosas y te avanzan la historia de esa manera. El guión no es totalmente predecible ni nada, y engancha que no veas (los que se lo hayan hecho lo sabrán). Este juego está de Puta Madre, me lo compré original en su momento y joder si no me arrepiento de ello.
De todas maneras, hay que ver qué hacemos para correrlo en las máquinas de ahora. Parece ser que los programadores asociaron la velocidad del motor a la velocidad del microprocesador en su momento, y el motor está diseñado para máquinas de 200 Mhz. Podrán ustedes imaginar qué es lo que pasa si ponemos esta joya en un monstruo actual de 2 Ghz y dos cores: que es injugable. Personalmente tengo todavía la máquina con la que me lo hice (un AMD K6-2 a 400 Mhz), pero tiene que haber alguna manera de correrlo en el XP en una máquina actual, quizás usando un programa para enlentecer la cpu, o desde una máquina virtual tuneada.
Pues eso. Para ser un auténtico Maestro del la Fuerza, hay que hacerse este juegazo, y su expansión, Misteries of the Sith, que te pone en las botas de la Mano del Emperador Mara Jade, y está Mortal.
Ahhh, compañeros. MÁS JUEGAZO. El Half-Life 2 no me mola tanto porque en realidad no tiene mucho sentido, aunque esté super chulo y el Dr. Freeman haga montones de movidas imposibles. Pero el Half-Life…JODER
Antes de este juego, los juegones en 3D de aniquilar gente iban simplemente de eso: aniquilar gente. Está divertido la primera media hora, pero luego las personas contemplativas como yo mismo empiezan a preguntarse la razón última de dicha carnicería. Por ejemplo, el Doom. Está mortal el rollo que se trae de Las Legiones del Infierno invadiendo una base en marte y tal, pero realmente el single player (el único modo bajo mi punto de vista que permite al medio contar las mejores historias, y por tanto crear una experiencia lo más inmersiva posible) era un rollo en lo que a la historia se refiere. Matar, matar y matar. Y yasta. Peeeero, señoras y caballeros, el Half-Life es la POLLA.
La historia mola un montón. Y es simple: Un experimento mal traído abre la puerta a las Dimensiones Mazmorra. La misión del Doctor Freeman: sobrevivir. Vale, sobrevive dando vueltas por ahí y matando a muchos bichos, pero joder, estamos hablando de que por lo menos te ponen en situación. La primera media hora del juego lo único que haces es chupar trasfondo: desde el traje superchulo de trabajo que te pones, hasta las conversaciones de los científicos por el laboratorio charlando sobre el experimento. Y luego tú mismo formas parte del experimento. Y sale mal, y debes escapar de allí vivo. Hablamos de un complejo super gigante y secreto de investigación militar en medio de un desierto. La sensación de agobio es impagable, sobre todo cuando empiezan a cazarte para eliminar testigos! Es mucho. Tampoco es un juego de rol como el System Shock 2 (Mega-JUEGAZO), y no hay cosas para ponerse a leer de trasfondo y eso, pero se las arreglan para montar una historia coherente de supervivencia y huevos rancheros (Los del buen doctor) con el mínimo posible de texto, y unas cuantas escenas con el motor del juego.
Nuestro campeón doctorado puede usar un montón de armas que se va encontrando por ahí para poder defenderse, desde las típicas pistolas, ametralladoras y lanzacohetes, hasta cosas más bizarras como el goteante brazo de un alienígena extradimensional. El arma fetiche de Freeman es una barra de metal (crowbar), que es la primera que se encuentra, y la más peligrosa de usar, porque te tienes que acercar mucho a los malos (pero si lo logras, le dejas las caras nuevas, vamos). Se pueden tirar granadas y todo eso. La IA de los enemigos mola un montón. Dependiendo del malo, puede cubrirse, buscarte, o huir si ve que las cosas se ponen chungas. Y no es determinista, caballeros. Lo he comprobado.
Los gráficos molan un montón para la época, teniendo en cuenta que me enteré el otro día que es una modificación del motor del Quake uno, chaval. Qué pasote. No veas cómo se las arreglaron para modelar todo el complejo, los personajes, las armas, y todo lo demás de manera convincente. No tiene, evidentemente, todas las movidas de los juegos de ahora, en plan de iluminaciones absurdamente realistas, texturas de desplazamiento y todas esas pixel-shader-historias, pero incluso ahora mismo te puedes echar una partida, y cosas como la suavidad de los controles y las excelentes escenas ‘scripted’ que avanzan el asunto.
Un juego que merece la pena hacerse. Tiene un rato ya, pero sigue siendo el primer juego de survival horror auténtico (y sin rol!), y uno de los juegazos mejor hechos de todos los tiempos. Así que ya sabeis. Hay que hacérselo otra vez. Joder, yo me lo estoy instalando ahora mismo.
- “Y después de cortar con el enano va y le dice que aún está a tiempo de volver con él…OS CREEIS QUE ES NORMAL?” – Kroqueta…yo que sé compadre tío…
- “TE VOY A COCINAR POLLITO RICO JODER¡” – Duncan…¿el de Los Inmortales?
Nuestros cada vez menos protagonistas, ahora escondidos tras unos bidones de gasolina, no salen del asombro por la muerte tan repentina de Kike…por su parte los militares, aún asombrados por la violencia de su berrinche, deciden no arriesgarse y siguen rematándolo a quemarropa…y cuando se llevan el cuerpo, como de una plaza de toros…
-Nasi (quebrado): Joder….joder joder joder…qué coño está pasando aquí?…Kike…
-Kroqueta (a punto de potar): Brfff…malditos hijos de la gran puta, ¿veis? Así son…
-Jas (poniéndose bravo): Señores esto no va a quedar así…¿quién está conmigo?…
-Luke (cargando arma): Cuente con mi rifle francotirador, mmm, pero quiero Turutup…
-Machi (encajándose la clavícula): Arggg…nadie mata a mi gordo sin llevarse lo suyo…
-Duncan (espuma por la boca, amordazado): ¡**MAL**JOD**CROM**STARCR¡¡
-Mon: Ahahaha…venga, coñas fuera, en serio…vamos a darles, un segundo que me termine el cigarro apago y empezamos…mmm…allí veo a dos enfermeras, no se yo…
En cuanto Mon se termina el cigarrito, y como un puto equipo de remo, nuestros amigos se ponen en marcha…Como la mujer espía del Comandos 2, Mon se enciende otro cigarro y se pone a echar ficha a las enfermeras comiéndoles la cabeza de por qué se debe decir “Pizzzza” en vez de “Pitsa” y que “Pizzicato” no es un argumento…
Sabiendo que irá para largo, Machi aprovecha para colarse de nuevo para buscar las llaves de los dispensarios y archivos de alta seguridad, con la esperanza de dar con algo de interés…Mientras tanto, en el área verde clara de la visión de los militares permanecen nuestros amigos agazapados para no ser descubiertos…Duncan juega con su brazo como si fuera el de un Predator mientras que Kroqueta pota como una perra del dolor, cosa que a nadie extraña debido a sus excesos…Por último Lambda controla la situación desde lejos con la mirilla de su rifle mientras le sigue la corriente a Jas, que le come la cabeza con que a él la vida no le ha regalado nada y todo eso…
-Duncan (jugando a apuntar con su brazo): **JOD**MON**BELL**JODRR***
-Kroqueta (mutando, a lo Mohinder): Ojalá no me hubiera tomado la caracola…
-Nasa: Tú, gilipolla…¿te encuentras bien, payaso? A ver si vuelven ya estos niñatos…
-Lambda (desde su mirilla): A Mon ya le han dado una torta, a ver que nos cuenta…Jas, yo no digo nada pero reconóceme que el Duo Autobombo debería tener 5 Turutupun…
-Jas (Elocuente…): “A mí tú me vas a decir, a mí tú me vas a decir, a mí tú me …”
Mon vuelve jugando con el zipo y Machi con documentos, una jeringa y fotos…todos callan para ver mejor…mmm…fotos de la policía multando el coche de Mon subido sobre la acera de la farmacia del Paseo Huelin…una foto mas cercana muestra cómo sin lugar a dudas es su coche…tiene los asientos traseros llenos de bolas de plástico…pero los militares no pueden haber secuestrado estas fotos de la policía sólo por eso…mmm…conforme las van pasando van comprobando que…mm qué raro…una foto tiene un filtro y muestra un haz de luz roja que va desde la farmacia y luego muestra una gran mancha en el capó de Mon y por último llega hasta la furgoneta blindada…¿puede ser que Mon aparcara ahí mientras cogían algo de ahí y que tropezaran con su…
-Piponauta (iluminándoles con linterna): Efectivamente…aparcando ahí después de que entráramos a coger el virus, M.O.N provocó que tropezáramos, aún así pensamos que en un principio el virus se contagiaba por la temperatura corporal, por eso lo necesitamos…Tranquilos, estoy de vuestra parte…ya os explicaré…la jeringa es el antí…
De repente nuestro nuevo amigo empieza a ser elevado por una mano enorme…con un gesto rápido y certero, la cabeza es separada del cuerpo y éste es desmembrado en un plis plas y lanzado bien lejos…nuestros amigos acojonados pegan un bote y cogen sus armas…alumbran…KROQUETA HA MUTADO EN UN MONSTRUO¡ ¡¡AHCO?¡
Nuestro querido antisistema (a partir de ahora “Kronémesis”, si ya no lo pilláis…) comienza a repartir ostias usando los bidones de gasolina…Nasi comienza a disparar a bocajarro sin resultado, Machi vuelve a dislocarse el hombro de una bidonazo y Jas no consigue calmarlo con su sermones, Mon se ha vuelto a hablar con las enfermeras y Luke huye como una puta con el excusa de poder usar su rifle francotirador…sólo queda…NUESTRO QUERIDO MAESTRO DUNCAN…¡¡JODER QUE MORBO¡¡.
-Jas (en medio): Ohhh hermano Duncan, en el día de hoy usted es el único que puede tener alguna posibilidad de reducir a Kroqueta, porque cuando uno ha visto tanto…
-Duncan (tras quitarse la mordaza): MAESTRO KROQUETA¡ USTED SABE QUE YO LE RESPETO EN DEMASIA…PERO YA SABE LO QUE TOCA…AOAAAA¡
-Machi (lanzándole la jeringa): ¡MAESTRO INTENTE INYECTARLE ESTO, EL PIPONAUTA DECIA QUE ERA EL ANTÍDOTO PARA EL VIRUS…¿Y LUKEEEE?
-Mon (adelantándose al chiste):¿Dónde está Lukeeeee?, yo aquí no lo veooooo…ahah
-Luke (apostado): ¡JODER MAESTRO DUNCAN¡¡SI USTED VE QUE NO PUEDE INYECTARLE, APARTESE Y DISPARARE AL BIDON DE GASOLINA¡¡
-Nasi (le salen gallos cuando grita
): ¡NOOOO¡ NECESITO LA JERINGA PARA…¡
Nadie termina de oír lo que Nasi quería decir porque Kronémesis y Duncan empiezan a liarse a ostias…Por mucha motivación que una persona de 1,90 pueda tener siempre llevas las de perder contra un mutante que perfectamente pide albóndigas de beber…y cuando Duncan toma conciencia de eso, quita el tapón de la jeringa y se agarra…
-Duncan (mirando al Dúo Autobombo): ¡PROMÉTANME QUE HARAN VADER 4¡
-Kronémesis (acaba de aprender a hablar): FFGDG…Joder necesito un cubata y un cig…
Duncan calla a Kronémesis cuando le inyecta la jeringa justo en el momento en que éste le atraviesa el cuerpo y le arranca el corazón, haciéndole un “Kalimaaaa” en toda regla…Pero con tanta adrenalina fluyendo, Luke se confunde y dispara al tanque…
——— ¡¡¡ BOOOOOOOOOOOOOOMMMMMMM ¡¡¡ —— (y van ya unos pocos…)
La cabeza de Duncan llega rodando hasta Machinet, que la recoge para contemplar por última vez la cara de su amigo…Como era de esperar, debido al estruendo nuestros mermados amigos vuelven a ser descubiertos y rodeados por los militares…Y con Mon en escena, para los militares todo está muy claro…como al Equipo A, los condenan de un delito que no han cometido…de las muertes del Piponauta y Duncan, de la mutación de Kroqueta…y lo que es peor…de la destrucción de la única? cura para el virus…
No está mal, no está mal. Un juego cuyos gráficos me sorprendieron en su momento. De hecho, lo he estado manoseando bajo tres tarjetas gráficas, lo menos (hay juegos de los que uno se venga cuando pilla una máquina más potente). Una aventura sobre un cazarecompensas que recorrerá una serie de planetas y posiblemente destruirá muchos chicos malos para ganarse las papas. Resulta ser un FPS más que decente.
Se trata de una historia sobre traiciones y ambición, que tiene por lo menos una nave (la nuestra, pero hace simplemente de base entre misiones). Curiosamente el título del juego (según la historia) es el de un mineral preciado y no se qué más bla, pero para mi es ‘cromo’, que es un metal de toda la vida. ¿? Pero bueno, da igual porque no vamos a hacer de mineros, sino que vamos a dar vueltas por mapas inmensos tratando de que no nos vean y realizando infiltraciones en bases enemigas en plan comando. Tenemos una cremuda en la nave que nos va ayudando por radio y nos brinda ayuda táctica mientras bailamos por ahí.
Este juego mola más que el típico juego bang bang volar a malos en pedazos porque incluye inventario y habilidades especiales para el protagonista (correr más rápido, etc, en plan Deus Ex pero más simple), así que no hay medpacks y municion distribuidos por un bosque, por un poner, para que cualquier mercenario que haya por ahí los recoja, sino que están en los malos que hemos destruido y en sus campamentos. Un punto de realismo que se agradece. Hay muchas armas que se pueden usar, cada una con su munición correspondiente. A los parroquianos que le mole el rollo francotirador aquí se pondrán indomables, puesto que después de jugar un montón de tiempo, llega uno a la conclusión de que es la manera más eficiente de despachar enemigos.
Lo que me molaba de este juego es que los mapas son super gigantes. Te da una sensación de survival commando bastante interesante, porque puedes elaborar tu estrategia para atacar una base enemiga, tratar de esconderte, y todo eso. De todas maneras, me parece recordar que intentar infiltrarse sin matar a nadie en un sitio es poco menos que imposible, porque la IA te ve aunque estés lejos y escondido. Pero bueno, para esos casos tenemos un excelente rifle francotirador que nos sacará del apuro.
Tiene su tiempo ya, y creo recordar que esta movida me iba (no demasiado bien, de todas maneras) en mi vieja geForce4, por lo que las máquinas de hoy en día tendrán que reventarlo a tope de resolución (incluso con tarjetas de la vida). Así que ya saben, compadres. Si no lo han probado, es interesante darle aunque sea un tiento, a ver qué pasa.
Un juego interesante y totalmente bizarro de la muerte, me acuerdo que me lo hice y flipé un montón. Normalmente este tipo de juegos en plan puzzle no me suelen molar demasiado, pero colega, es que este tiene mucho arte. Hablamos de una ida de olla de unos cuantos colegas de Dreamworks, que al parecer tienen pasta para hacer todo lo que se les ocurra.
El juego es una especie de historia sobre el bien y el mal en un mundo todo compuesto de plastilina. De hecho, es un mundo compuesto de plastilina porque los desarrolladores lo hicieron entero de verdad y luego usaron stop motion para animar a los colegas que lo habitan. Cuando empieza el juego, a todo esto, tú eres el único habitante de este sitio. Hay que darse una vuelta por el mundo y enterarte realmente de qué es lo que está pasando. Tu ávatar es Klayman, que es, como su nombre indica, un señor compuesto de plastilina. El juego progresa resolviendo un montón de puzzles más o menos cachondos, y como en las aventuras gráficas de antaño, hay algunos que poseen una refrescante dosis de absurdo. Mención especial hay que hacer a un puzzle en particular que consiste en andar unas 40 pantallas por un pasillo, en las paredes del cual está TODO el trasfondo del mundo en el que te encuentras. Solo para megafrikazos, evidentemente (yo me la llegué a leer entera, fue duro). La historia se te va contando recogiendo unos ladrillos de plastilina (que son cintas de video de plastilina en realidad), que se insertan en reproductores que hay por ahí para que un colega (presumiblemente el que las ha grabado) te cuente qué está pasando y qué debes hacer con tu blandita vida.
El problema es que en realidad estamos hablando de una aventura gráfica, en realidad (aunque mucho más simple), por lo que la rejugabilidad es básicamente nula. A mí me gusta definir este tipo de juegos más como una especie de ornamento interactivo. Incluye un video mega largo con el como-se-hizo, y la verdad es que los colegas que lo hicieron son unos malitos que no veas, pero tienen todo el carisma, chaval.
El juego es simple. Hay un montón de interruptores y cosas que hay que accionar, así que no hay problema si no nos leemos el manual. Las transiciones son videos tomados directamente de las maquetas, están mega chulos. De vez en cuando hay animaciones específicas (sobre todo cuando resuelves un puzzle y todo eso), y algunas son francamente descojonantes.
La música es un pasote que no veas. Totalmente bizarra y bien sonante, es una de las razones principales para contemplar esta pequeña joya de los juegazos.
Es un juego de hace todo los años, así que es muy poco probable que alguien tenga algún problema en hacerlo andar en los maquinones de ahora (si, hasta los portátiles, chavales), y es una simple imagen de CD. No se si se vende todavía, pero seguro que anda por ahí. Recomendado si teneis alguna cantidad de tiempo sin reservar y quereis ver una especie de película de plastilina interactiva con algunos momentos molones.
Habiendo reventado nuestro propio Universo previamente, nos damos una vuelta por Hyperboria, un lugar donde cinco dioses majarones se están peleando todo el rato para ver quién mola más. Según elijamos la misión de qué dios, los demás se cabrearán contigo, ya que tendrán objetivos contrapuestos. Normalmente consistirá en volar otro mago en pedazos. Pero la campaña está chula y tiene mucha rejugabilidad, porque no es lineal, es en forma de árbol, y hay muchas combinaciones posibles, dependiendo de para qué dios trabajemos. Muy inusual.
El gameplay está super chulo. Es como un juego de estrategia en tiempo real à la Starcraft, pero vemos a nuestro mago por atrás, en tercera persona. Podemos invocar a un montón de criaturas diferentes, y podemos decirles hacia donde ir, a quien atacar, y todo eso. Como ordenar a un ejercito como proceder desde tercera persona es un poco complicado, disponemos de un minimapa super chulo que nos permitirá hacer justo eso. Las criaturas son bastante inteligentes y atacarán a cualquier malo que vean por ahí, y además se les puede decir que usen formaciones de combate. Necesitamos, asimismo, maná en cantidades industriales (en todos los juegos es azul, qué cosas. Se puede uno imaginar a las huestes de Abraham contemplando maravilladas en el desierto como cae del cielo un montón de pan de gambas de color azul…), y el mana se consigue de unos geyseres de maná que hay por todo el escenario (esto es el rollo RTS). Hay que invocarles un edificio encima (los manaliths) para poder usar ese mana. Es más, hay que invocar a unas curiosas criaturas saltarinas con cabeza ardiente (Manhoars) que transferirán ese maná donde quiera que estés. Suena difícil? Se acostumbra uno. Si les dices que te sigan, tendrás maná gratis, pero mueren muy fácilmente, como era de esperar. Todo mago tiene un altar (un edificio enorme) que sirve de fuente de maná y al que puedes regresar en forma espiritual si te matan. Una vez allí, resucitaremos.
Para poder invocar las criaturas, necesitaremos almas. Sí señor, las almas son la gasolina de los magos. Recogemos unas cuantas, y podemos invocar criaturas molonas (joder, hasta dragones gordos). Peeero no es tan fácil. Para pillar almas (sobre todo las de tu enemigo, que estarán disponibles si te cargas a sus criaturas) hay que convertirlas a un formato de alma compatible, para lo cual debemos sacrificar a esa pobre criatura en nuestro altar. Invocamos entonces a unos colegas que se llaman sac doctors, unos enanitos medio deformes con unas gigantescas jeringas, que se encargarán del sacrificio. Para derrotar a un mago enemigo, lo que tenemos que hacer es volarle el altar, y eso lo hacemos sacrificando una de nuestras propias criaturas en el mismo. Los sac doctors realizarán el ritual y se encargarán de darle lo suyo al hechicero en cuestión.
Como podrán ustedes observar, señoras y caballeros, por las capturas de pantalla, los gráficos son la leche, a pesar de que el juego tiene ya como siete años. Los colegas que diseñaron las criaturas le echaron un montón de imaginación, y hay muchas muchas, y en ocasiones es confortablemente gore y horrible. El motor tiene terreno deformable, la iluminación está muy conseguida, y el sonido es, bueno, increible. Todas las criaturas tienen su propia manera de contestar, como en el Starcraft y todos estos. Y tiene musicones que no veas.
Así que ya sabeis, niños y niñas. Este es el juegazo definitivo, así que ya estais tardando en viciaros como Asimov manda.
Hace unas semanas me dió la vena arcade-melancólica (aparte de que estaba ejecutando múltiples juegos con motor 3D de todas las edades para ver cómo hacían la iluminación de los modelos y todo el rollo) y me puse a jugar al Descent, el primero, en una máquina virtual (el DosBox). Ni que decir tiene que con el vicio que le pilla a estas cosas después de usar el combo WASD-ratón, la mejora de mi juego con respecto a cuando lo vi por primera vez es considerable. Pero al igual que antes, me vi inmerso en una movida frenética donde, a todos los efectos, había un montón de naves espaciales con forma de robots malvados. Por eso Super Mola.
¿De qué va? Bueno, no tiene mucha trama que digamos, aunque los que hayan jugado se acordarán que antes de empezar un colega en un despacho te suelta un rollo inmenso sobre no-se-qué de unos robots que se han vuelto locos (pero cuando yo jugaba antaño no tenía ni idea de inglés, así que nunca supe por qué estaba volando robots majaras en pedazos). El caso es que cada nivel es una mina con un montón de bichos mecánicos hostiles, y nuestra misión es encontrar el generador de fusión de la mina y volarla con un par de disparos. Luego hay una cuenta atrás para salir pitando y que no nos coja la explosión. Adicionalmente debemos rescatar a unos colegas que son prisioneros de los robots mineros rebeldes.
Al ser un juego que venía con la estela del Doom, tiene básicamente el mismo innovador, original y entretenido plot device: esto es, busca las llaves amarilla, azul y roja. Nada nuevo por ese lado. Nuestra nave viene equipada con un escudo, que se recarga con unas pelotas gordas y azules que podemos encontrar por ahí. No se recarga solo, así que hay que ir con cuidado (en realidad es como si fuera la vida). Hay una selección muy variada de distintas armas para destruir a nuestros oponentes mamones. Tenemos armas láser, misiles, y una ametralladora molona que consume municion bien rápido (Vulcan Cannon). La energía de las armas láser se agota, pero hay zonas en los niveles (recargadores), por donde si viajamos, se recarga la energía de los lásers. Los malos son variados y pintorescos. Son bien cabrones, y esquivan tus disparos. Los hay más chicos y más gordos, y los gordos pueden tirarte misiles, lo cual es un rollo porque si te dan, te vuelan en pedazos rápidamente.
El juego en su momento tuvo un par de ideas interesantes. Navegamos por la mina en nuestra nave, y lo podemos hacer con cualquier inclinación: esto es, el suelo está donde a nosotros nos de la gana. El sistema puede ayudarte a compensar nivelando la nave de manera que sea perpendicular a las paredes (o al techo y al suelo), pero también podemos desactivar esa opción. El movimiento ahora no solo puede ser adelante, atrás, strafe derecha, strafe izquierda, sino que también podemos hacer strafe arriba y abajo. Para esquivar está super campeón, aparte que te da una sensación de libertad mucho mayor, si cabe. Hay habitaciones secretas con munición y escudo que podemos descubrir, y la arquitectura de los niveles es cuando menos digna de ver. A causa de esto, en el Descent II te equipan con un pequeño robot azul inmortal (the GuideBot) que te guía por los niveles y te ayuda a encontrar puertas y llaves. Neat. Y el multiplayer está Mortal, con montón de naves dando vueltas en ángulos imposibles por la pantalla. Muy divertido.
La banda sonora está super chula (sobre todo con si es con el midi de la época, que es para la que fue diseñada). La tengo para escucharla en el coche, está Mortal. Tiene un sorprendente número de canciones, una por nivel, al parecer, y el juego tiene un montón de niveles (más de 20, creo). Con respecto a los gráficos, están chulos, pero más chula está la actualización que le hicieron – Descent Ultimate, aumentándole la resolución y la calidad del iluminado, y todo eso. Sacaron el Descent II y el III, pero el tres ya se les fue de las manos y perdió la magia, a mi juicio. El código fuente del Descent II anda por ahí, por si alguien le apetece ver las barbaridades que tuvieron que hacer para que esto andara decentemente en un 486.
Un juego simple, pero muy adictivo, perfecto para quitarse el stress del día a día del trabajo de un Señor del Universo, en caso de que uno lo sea.