Malaga


Nací en el 80 y los que rondan mi edad años arrriba, años abajo igual se identifican con esta realidad. No quiero ponerme en plan viejuno o anuncio de Coca-Cola, pero si veo cambios en lo más cercano que me rodea, veo que nos quitan cosas y no hacemos nada, quiza hemos tenido la suerte de que otros ya se pegaran para que nosotros vivieramos tan bien.

Fui a un instituto público donde las puertas estaban abiertas, y donde era libre de asistir a clase, pero no me obligaban fastidiar al profesor de turno ni a mis compañeros para demostrar que soy el mas chulito(malditos Kinkis, otro día trataremos el tema).

Salía de marcha a la calle, a donde mis padres se habian cagado en todo para que yo pudiera decir que ese trozo de acera era mio. En mi caso como malagueño era la Plaza de la Merced, que por culpa de cuatro viejos y unas leyes nazis, ya solo sirve para que la gente de bien eche de comer a las palomas. No soy yo el que más se indigna con la hipocresía moral, pero ultimamente llevo unos días que no paro de pensar en ello. En lo fácil que nos han echado de algo que era nuestro, y para colmo que te digan a los sitios donde tenemos que ir.

Pues esa es otra, si quieres salir de marcha y te dan las tristes 4 de la mañana solo hay 4 garitos a los que ir, donde tengo que pasar una oscultación previa de un primate indocumentado que decidirá si soy lo bastante bueno como para que pague para entrar a su local, deleznable…

No se puede fumar, no se puede beber en la calle, tengo que pagar si quiero seguir divirtiendome de noche…No suelo ser una persona pesimista ni negativa pero joder, creo que hay veces en la vida que hay que cagarse en la puta, y cuando me acuerdo de esto pues simplemente me dan ganas.