Este es un pensamiento dedicado a todos los que sienten vergüenza por ser malagueño. A los que ven en que se está convirtiendo la ciudad que siempre ha defendido, un herviderdo de chulitos, macarras y kinkis. Un poblado cebollero que tiene el ayuntamiento que se merece.
Pertenezco a los malagueños que más alto han meado , a los que venía el verano y bacilaba de su feria porque era cosmopolita, diferente, y alegre. Pero gracia a cuatro payasos de jersey sobre hombros de nuestro ayuntamiento, cada día se parece más a la deleznable pantomima de la feria de Sevilla. Donde pijos descendientes de cortijos y caballos chuleaban en la feria de dinero aunque no tuvieran donde caerse muerto. Enhorabuena señores, cada día más nuestra feria se parece a la de ellos.
El Domingo 12 cerraron la caseta del real “Demarraje”, la excusa que un colega se estaba fumando un porro. Aquí acaba el sueño de siete chavales que con toda su ilusión y esfuerzo habían conseguido pelas para montar su caseta. Sería fácil cargar contra el policía que gestionó la denuncia, o contra el empresario que tiene ocho casetas en la feria y no puede permitir que otras tengan precios más competitivos. Pero la culpa creo yo que es de otros, ¿verdad amigos del Ayuntamiento? Hay veces en la vida en que te sientes hastíado, y el corazón se abre frente al raciocinio. Es en esos momentos cuando basandóte en todo lo que has vivido gritas, y te cagas en la puta.
Señores policías, señores concejales, señor alcalde, han hecho ustedes que no quiera ser malagueño, están haciendo ustedes una Málaga donde solo priva la construcción, donde no hay industrias, donde los niños sólo quieren ser el más chulo del barrio, donde cuatro palurdos que quedamos se nos queda la cara partida al pensar en que estan convirtiendo la que era la mejor ciudad del mundo. Enhorabuena aquí hay ya un malagueño que repudia de serlo.
José Manuel González Pérez


Los Turutupuntos son la expresión del buen fundir, del algo por la cara, del super combo finish. Os instamos a conseguir los vuestros...
Los Bambús de Plata representan los sollozos, lloros, y balbuceos a los que un ser humano puede rebajarse.



Comentarios Recientes