Fiel a su cita de los Jueves el buen Juampe, nos deleita con su buen saber en materia de Warhammer, os dejamos con él.

warhammer

Cuando juegas una batalla de Warhammer tienes que organizar el ejército entorno a un valor en puntos, previamente acordado con el oponente (1500, 2000, 2500), te pones tus ganfas de ver de cerca de Geppeto coges tu calculadora y siguiendo las directrices del Libro de ejército, te haces “La Lista”. Cuantos mas puntos mas poderoso el ejército.

En el libro puedes encontrar todo lo referente al ejército de que se trate: Tipos de tropas, Personajes, Objetos mágicos, Listas de hechizos, pizzas carbonara del Mercadona etc. Afortunadamente también hay programas especializados para poder hacerte la lista con el ordenador e imprimirla en un periquete, sin tener que estar mirando todo el rato en el libro. Una vez que te acostumbras ya no vuelves a hacerte la lista de ejército a mano.

La lista puede estar diseñada para enfrentarte contra un rival específico (lista contra orcos, contra enanos, contra policías locales…) o puede ser una lista genérica, equilibrada, para enfrentarte a cualquier adversario, esto se hace cuando se juegan torneos ya que sueles jugar múltiples partidas sin saber con quien te vas a enfrentar (¿contra Krilin? ¿Cintra el Dr. Gero? ¿Contra Mr Satán?…). La lista también puede representar un ejército especializado (un ejército de caballería, de infantería, de ataques a distancia, de raperos, de osos pandas…). La lista puede representar un ejército temático, basado en algún trasfondo fantástico o no. (Un ejército como el de los elfos nocturnos del Warcraft 3, o un ejército de hoplitas Espartanos, o un ejército de caballería ligera mongol, un ejercito tiffosi de italianos encanados…).

Dos ejércitos de una misma raza de los mismos puntos, pueden ser muy diferentes ya que hay bastante libertad para organizarlo. Todo depende de a lo bastardo que seas (se puede decir bastardo en Turutupá?). Meterse todas las cosas “gordacas”, demasiada mágia, metiendo personajes superpoyudos con bien de objetos mágicos, monturas monstruosas y extra de queso, esto es lo que los warhammeros de Turutupá llamamos “Warhammer-extreme”, suele ser la forma fácil –a la vez que deleznable- de jugar y la que más atrae a los inexpertos y a los jugadores sin honor. Más rápido, más fácil, más seductor, pero no mejor. En la imagen vemos, a vista de nube kinton, lo distintos que pueden ser dos ejércitos de Altos Elfos de 2000 puntos desplegados antes de empezar a soltarse manguzadas. Desde aquí desaconsejamos a los generales a que se aficionen al Warhamer-extreme y promovemos los ejércitos neutros con bien de miniaturas, que estén equilibrados, que le den la posibilidad al general de desarrollar varias estrategias y que tengan fibra, vitaminas y omega10. Al final de cuentas los dos son de 2000 puntos y si eres un buen general, te llevarás el gato al agua (alguien ha dicho gato?).