En un giro de marketing agresivo os publicamos por la cara el primer capítulo de Sjarcraft, y recuerden que la obra nos viene de maese Stimpack (el tito eslovaco).

Una tenue luz blanca es todo lo que ilumina la habitación cuando Kroqueta abre los ojos. De un simple vistazo observa la estancia en la que ha despertado. Absolutamente confundido, sólo recuerda una parte de la velada a traves de un vaso de tubo, un momento de una luz intensa y … nada. El dolor de cabeza y la sensación de un estómago vacío le indican que ha sido toda una putada de noche. Posiblemente se desmayó despues de potar, como siempre pasa y ahora tardará unas horas en recordar que ocurre.
Pero esta habitación, esta cama. Esto no lo recuerda en absoluto. Al ir a moverse se da cuenta de que en su brazo izquierdo hay un suero inyectado y que tiene una venda en la cabeza. Gruñe y escucha una voz a su espalda.
“No debería moverse, ha tenido mucha suerte esta vez, pero la próxima tenga cuidado amigo” - dice un tipo con una bata y unas gafas de leer, poniendose en su campo de vision - “Se ha pasado usted un poquito con ciertas sustancias”.
Kroqueta, en una primera impresión ha estado a punto de soltarle un “Joder pero vaya ganfones que me gastas, compadreeee¨. Sin embargo, está confundido y pasa de discutir sobre sus presiones, el alcohol y toda la mierda con un médico. Que sabrá uno de medicina sobre presiones, al menos ellos tienen tias.
“Si claro”- dice finalmente - “cuatro copichuelas y hecho una mierda. Ya verá la que me lian cuando llegue de vuelta”.
“Oh, no lo creo, parece que hizo usted un trabajo excelente, cabo. De todos modos, tendría que tener cuidado. Seis miligramos de endorfinas mezclados con tres y medio de adrenalina sintética, no es algo que yo llamaria “cuatro copichuelas”. Aunque me alegro de que siga conservando su sentido del humor, lo cual es buena señal, tendría que tener cuidado con los psicotrópicos”.
“¿¿¿¿¿Como????? “ – grita Kroqueta, digiriendo la parrafada del médico, a la vez que siente una punzada en la cabeza – “¿Pero que coño? ¿De que cojones hablas con esas gafas? ¿Qué endorfinas ni que adrenalina ni que co…? ¿Y quien es cabo?
El doctor se acerca lentamente, le indica su hombro derecho y le dice “Cabo Primero. Lo pone en su brazo, amigo. Ahora, si me disculpa, debo atender a otros pacientes” y añade con una mueca irónica “con estas gafas”, dejando posteriormente la habitacion.
Kroqueta se mira el antebrazo derecho y descubre en su hombro un código de barras con algunos numeros. Totalmente confundido intenta buscar alguna referencia a su alrededor. No recuerda nada. Lo último que viene a su cabeza aparte de la visión a través del vaso o el cristal, ya no sabe, el humo y mucho ruido; es una party en la que estaba viciando con los colegas. No recuerda sus caras muy bien, todo esta muy confuso en su cabeza.
A su alrededor nada le ayuda. La habitación es grisacea, con bandas blancas horizontales y a su espalda hay dos pantallas en las que se ven algunos datos que no entiende. Todo es extremadamente moderno. “Joder, esto no es el Clínico fijo”, se dice, “tu verás como el seguro no cubra esto”. Desesperado empieza a buscar su móvil, su ropa y su cartera pero sólo encuentra una tarjeta de un material extraño, y al tomarla en sus dedos, la tarjeta se ilumina, aparece un logo y, al fin, los recuerdos aparecen en la mente de Kroqueta como un flash.
“Mierda…”

Los Turutupuntos son la expresión del buen fundir, del algo por la cara, del super combo finish. Os instamos a conseguir los vuestros...
Los Bambús de Plata representan los sollozos, lloros, y balbuceos a los que un ser humano puede rebajarse.



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