Sjarcraft.

Tras largo tiempo de debate nuestros dos amigos han hecho memoria.

Robe tiene la cabeza entre las rodillas y las manos en la nuca e intenta respirar. Kroqueta, no sin antes pincharse sin querer tres veces con la aguja, le ha pasado el suero al final porque se ha puesto mu pesao. Sentado en la cama y fumandose un cigarro, tras quitarse la venda, se mira la pequeña cicatriz de la cabeza. “Mierda” piensa “Ni molona pa las churris, que putada coño”.

Robe, sin cambiar de pose, le pregunta “Pero tio, no entiendo como pudo…”.

Kroqueta suspira “Tio, algunos llevaban 10 años jugando a esta mierda. En todas las parties siempre habia uno que decia ¿quien se echa un vicio al starcraft?” Robe lo mira, Kroqueta prosigue “El Duncan encontro el servidor y el cliente koreanos para evitar el limite de 8 jugadores, justo el dia en que sacaban la demo de la segunda parte” “Todos jugamos a aquella partida en el momento cumbre de la party casi cuando amanecia”

“Si ya, ya” le interrumpe Robe “pero y la luz…”

“Joder Robe, dejame narrar, que pa una vez que no esta el estimpa pa soltarse el rollo” le dice Kroqueta “Todo estaba alli, joder. El Duncan vestido de Jedi, el Maligno de Emperador, Mon fumaba, Hugo insultaba, el Benigno se reía con la risa de una mula histriónica, el Largo decía tssss poquito guapo mis carriers, Jas se quejaba en verso, Machinet tocaba la guitarra en el guitar hero, Juampe hablaba de la revolución de los Zergs y Kike miraba por la ventana, practicando para cuando viniese el amanecer hacer un posturon con sentimiento”

Abriendo los ojos, Robe lo interrumpe “Claro, eso es, yo estaba hablando con el estimpa de las partidas de rol en vivo… la bata del poder”

“Exacto” le apunta Kroqueta “Todo estaba dispuesto, todos estabamos dispuestos. Todo había salido tal y como siempre habíamos querido. Era la party definitiva y estábamos jugando al juego que mas años se ha tirado con nosotros. Incluso Hugo jugó, que nunca lo hizo, porque el lambda jugaba vestido de scorpio y con la corona de rey y con tal de tener una razón para fundirlo, le bastaba”

Ambos se miran, empapados en sudor y jadeando del esfuerzo, heterosexualmente hablando claro, o sea vamos, ya sabeis …
Silencio… El viento sopla…. y se empieza a oír un sollozo que sale de la nada….

“Mierda, me cago en la puta” dice una voz “Ahora lo entiendo”

Ante ellos se materializa en el otro lado de la habitación un tipo moreno, de pelo corto que tiene las manos sobre la cara, crispadas y enfundadas en unos mitones super molones. Sobre su cabeza un visor triple como el del Splinter Cell, pero con unos trocitos de cartón en punta todo alrededor. De un traje de una pieza similar al de Robe, unas hombreras amarillas sobresalen. De la posición de sus piernas se deduce que estaba haciendo una pose para mimetizarse aun más.

Ambos lo miran. Lleva un rifle de francotirador Canister C-10 de 25 mm con mira teléscopica. Un ghost.

Ambos se miran y dicen a la par

“¿Luke?”