La tensión se puede palpar en el ambiente. El silencio flota en una ciudad de la que casi todos han huido. Los civiles que quedan se dedican prácticamente a sobrevivir de los servicios a las  unidades militares destinadas.

En los barracones del sur, un marine termina de colocarse sus cartuchos de reserva en el compartimento de su traje. Revisa cuidadosamente su rifle gauss y se prepara para salir. Ha habido un avistamiento no definido y hay que ir en apoyo a un área. Como si de un pirata del caribe se tratara, su mascota se encarama sobre su caso.

No mucho más allá, en el cuartel de infantería, otro marine enciende un cigarro. Lleva 6 semanas aquí, y de rebote. Puede ver el nivel de alerta que hay en las caras de sus compañeros. Se ha comido 3 horas de guardia y casi no le queda tabaco. El sol del medio día es demasiado potente en esta roca en mitad del espacio. Baja su visera.

En el campo de artillería e infantería mecanizada un piloto de tanques termina de limpiar y embellecer su maquina. Ha habido más avistamientos y tiene que ir a proteger posibles incursiones en la zona sur y alrededores. Hace calor y esta deseando salir, sentarse en su tanque y ponerse un poco de buena música, digan lo que digan otros. Revisa la munición y comprueba que todo esté en orden.

Mientras tanto, en el hospital, nuestros tres amigos están sentados mirandose. Todo está empezando a verse claro. Nunca habían coincidido los 3 juntos en muchos sitios pero la situación actual los ha unido en un mismo lugar. Un lugar triste y silencioso, duro y sin piedad.

Ahora, todos saben…

“Hay algo que no entiendo mucho” dice Kroqueta “¿Por qué somos lo que somos?”
“Si, hombre para filosofías estoy yo ahora” le responde Luke, poniendo los pinchos de punta para que formen la corona en su mascara de ghost.
“¿Me refiero a por qué hemos terminado como militares en este mundo?” le responde Kroqueta encendiendo otro cigarro “Yo no trago a la poli porque son unos cabrones que…”
“Que nos cerraron la caseeeeeeeta” responden a dúo los otros.
“Si joder” y añade rehaciéndose un poco “y no os vi yo mucho por allí, cabrones”
“Sobre lo del por qué. Eso te lo puedo decir yo” le dice Robe “Cada uno hemos terminado como un personaje del juego, al cual nos asemejamos por alguna razón”
“Pero yo juego con zergs” le responde Kroqueta
“Si, pero no eres un Zerg. Eres un humano y has acabado en el personaje que te corresponde como humano” le dice Luke
“Claro” añade Robe “todos según a lo que somos mas similares”
Luke y Kroqueta se miran entre si y dicen “Entonces tu….”
“Si, yo piloto un goliath…” suspira Robe “pero no os riáis… eh, mmm, me indigno, cabrones”
“No hombre, no esta tan mal, fíjate en el Kroqueta, que ha acabado de Firebat” se rie Luke
“¿Y qué?” pregunta Kroqueta entre la indignación y la duda, a lo que Robe dice “Hombre, Kroque, es que solo a alguien como tu, con tu suerte, se le ocurriría ir por la vida fumando, con 20 litros de plasma superincendiable en una mochila y vestido de rojo”
Luke se ríe por lo bajinis y Kroqueta, ahora si indignado increpa a Robe “Se dice inflamable, joder, y además no es una mochila ….eeeeh son DOS mochilas. Y tu no te rías que contigo lo han clavado, porque eres un campero” le grita a Luke

“Eh eh, sin despreciar, cerillita, soy un especialista de inteligencia con capacidad psionica y vision mejorada. Tengo mas rango de vision y tiro que tu y ademas me hago invisible” le responde éste sacando pecho.

“Si vamos un campero, no me jodas” dice Kroqueta “De todos modos ¿Quien coño usa ghosts en el starcraft?. Pos no son coñazo de manejar ni nada”

“Esperad” dice Robe, y parece que una luz le ilumina, pero es solo el reflejo de la lámpara en su cabeza “Si nosotros estamos aquí en función de a lo que nos parecemos. El resto debe de andar por ahí suelto también”

“Ole!” salta Kroqueta “Peazo idea Robe, si los encontramos a lo mejor podemos encontrar la forma de volver a nuestro mundo”

“Fijo, pos como no tiene que haber gente aquí ni nada” interviene Luke “¿Cuantos mundos tiene el Starcraft?”

“Yo que se, nunca me hice el single player” dice Kroqueta, y tras una pausa añade “Que mala suerte joer”

El silencio se interrumpe, todos se miran entre si.
En el exterior suena una alarma.