Cuando eres joven, especialmente en el instituto, somos tendentes a llevar a cabo actos, desafíos o vilezas que no pensamos demasiado, dejándonos llevar por el instinto.
Todos en nuestra juventud hemos tenido historias divertidas o deleznables que seguro que causaron sensación o indignación en su momento.
Pues bien, ha llegado la hora de abrir vuestro melón y contarnos ese tipo de historias cotidianas pero que para vosotros tienen gran significado. Si no lo hacéis algún día “todos esos recuerdos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia”.
Empecemos dando ejemplo pues:
v Teníamos un gran y querido profesor cuya técnica pedagógica era la “ley del terror”. Imponía y acojonaba un taco. De esos que tartamudas al responderle una pregunta, con toda la clase en silencio.
Pues bien, el insigne Machinet, que no le tiene miedo a nada, fue sacado a la pizarra para declarar sobre algún hecho histórico o geográfico.
Acabado el interrogatorio, hubo un silencio tenso por parte del profesor, clavando la mirada en nuestro amigo.
Profesor: …,… ¿Me tiene usted miedo?
Machinet: No,… yo le tengo miedo a su boli rojo. (El de poner malas notas)
Fue espectacular. Bravo.
v Estaban Luke y Ruano en las escaleras de delante del aula en la que deberían de haber estado dando clase, (debatiendo sobre la hermana de alguien y no se qué de gorilas gonorreicos. Esto es verídico), cuando de repente la profesora/camionero se asoma por la ventanilla de la puerta del aula y los pilla infraganti haciéndose la piarda.
Esta, con gesto cordial y cachondo les invita a entrar en clase.
Contra todo pronóstico uno de los dos alzó la mano, extendió el dedo índice, y gesticulo un “no” humillante con sonrisa en su cara (Fue como un “tssss, ya he ido”). El otro le acompaño con la cabeza.
Ante tal situación la profesora se quedo pillada y se volvió hacia la clase como si no los hubiese visto.
v Había un estuche muy gay que pertenecía a Pablo el loco. Este artefacto era odiado sobremanera por sus compañeros cercanos.
Uno de sus amigotes en particular (Jas), planteó la idea de destruirlo en el recreo.
Y mientras pablo se marchaba ajeno al estuchicidio que se iba a cometer, Jas colocó es estuche en una mesa, y varios se liaron a meterle puñetazos gratuitos hasta dejarlo como un acordeón. (Mención especial a Juan Flores, que no estaba en el ajo, pero al ver el percal propinó el puñetazo más fuerte, saltando por los aires el sacapuntas que llevaba dentro.)
Pero, he aquí que por casualidad del destino, cuando Jas iba a darle el golpe de gracia, Pablo entro por la puerta para poder ver, con cara de indignación e incredulidad, como su traidor amigo saltaba desde lo alto de la mesa del profesor para caer en patada voladora (Alante+ alante+salto+disparo del Golden Axe) sobre su preciado estuche.
Una vez el Jas estuvo en el suelo con el estuche bajo su pie, alzó la mirada entendiendo que Pablo le había pillado de lleno. Lo único que se le ocurrió decir, con gran velocidad y cierto arte fue: “Yo solo no he sido, yo solo no he sido!!”
Es vuestro turno. ¿Que anécdotas cachondas nos podéis contar de vuestra juventud?, ¿Desfasasteis mucho en el insti?, ¿eres de los que echaban de la clase por darle collejas a tus amigos?, ¿de los que ponían chorradas en los exámenes puesto que de todas maneras sabías que ibas a suspender? (Si metes un glóbulo rojo en una solución salina: Se ahoga) ¿de los que tiraban tizas y borradores a la cabeza de otros? ¿de los que tiraban libretas por las ventanas? ¿de los que hacían de diana de borradores?…
Free for all amigos.


Los Turutupuntos son la expresión del buen fundir, del algo por la cara, del super combo finish. Os instamos a conseguir los vuestros...
Los Bambús de Plata representan los sollozos, lloros, y balbuceos a los que un ser humano puede rebajarse.



Comentarios Recientes