Esta atrapado.
La explosión ha mandado a Jas muy lejos y a unos 10 metros del suelo aunque sin causarle ningun daño aparentemente. (Dato ganfas: Un yamato de un BC no hace daño amigo, aunque tampoco splash, pero bueno) Sin embargo, se ha quedado pillado en una maraña de arbustos muy gruesos. Juampe a 25 metros de el se levanta, pulsa el boton de la cerveza en vena y sale hacia la zona gritando “El bailecito, el bailecito”. Jas no puede detenerlo esta vez. Algo desesperado intenta y consigue zafarse del arbusto, cayendo al suelo.
Juampe, por su cuenta, avanza jungla adelante, imparable, dejando un rastro de sudor por toda la arboleda. Las flores se abren a su paso antes de ser convertidas en sellos de a peseta y los arboles, que no tienen tiempo de apartarse, mueren aplastados por la furia incontrolable de nuestro amigo.
En su camino ve una armadura blanca acercandose y que le hace signos de que se detenga, pero esa palabra no existe en el vocabulario de Juampe cuando sus cacharras de cerveza estan a 3/5 de su capacidad total.
La medico viendo todo lo que se le viene encima opta por apartarse del camino de Juampe. El soldado siente una llamada, quiza la de la selva, en el otro lado de la arboleda, y hacia ella se encamina a una velocidad de espanto. El chute de cerveza empieza a actuar de un modo espectacular.
Cuatro zerglings gemelos dos a dos le salen al paso. Los aliens atacan a Juampe casi simultaneamente. El primero es enviado muy lejos en un movimiento “quita quita” del soldado terran a medias entre King Kong y el Pozi. El segundo es lo suficientemente estupido como para intentar morderle un pie y cae aplastado por las poderosas cachas de nuestro amigo que ahora se mueve a una velocidad inhumana. Uno de ellos al atacarlo se enrolla en el pañuelo palestino. El cuarto zergling muerde a nuestro amigo en el brazo derecho, a la altura de los conductos vitales del traje de combate.
El cable del tirador izquierdo de cerveza de Juampe queda dentro de la boca del zergling. El bicho, en su corta inteligencia es capaz de darse cuenta de que ha metido la pata, o mejor dicho la boca, hasta el fondo (sois unos guarros). Juampe, con su visera abierta, mira al bicho con una cara sádica y dice una frase que siempre quiso decir.
“Si nena, tragatelo todo”
Pulsando el disparador de cerveza hasta el fondo, el zerg recibe un chute del gaseoso líquido que lo hincha como un pez globo. Se le saltan los ojos más que al Piccolo ganando al Quake 3 y sale disparado a reacción con un sonoro eructo.
El pulsador termina de echar el resto de la cerveza hacia delante a tanta presión que esta se pulveriza en el aire enfrente de nuestro veloz protagonista que con un zergling en plan llavero colgado de su pañuelo palestino sigue corriendo.
La camara se pone enfrente, momento molon, Juampe agita su pelo con musica de los vigilantes de la playa mientras una lluvia del dorado líquido (seguís siendo unos guarros) baña su cuerpo.
El pañuelo palestino ha llegado al límite de su resistencia y se rasga. El zergling que iba colgado de él rueda por el suelo y se parte el cuello contra un arbol. Como un sudario, el resto de la tela cubre al malogrado alien.
Por su parte, Jas se ha levantado y se esta rehaciendo poco a poco. Un ruido a su derecha le dispara la alerta. Un enorme hidralisco se acerca en la sombra. El muñeco de Mazinger se encarama a su casco de nuevo y le hace un “toma moreno” al alien, el cual sin pensárselo escupe contra Jas mientras este le disparaba, impactándolo de lleno y tirándolo hacia atrás. Eso ha dolido.
Jas se rehace y vuelve a abrir fuego contra el hidralisco que se retuerce como si los impactos del rifle gauss fueran profundos aguijones. Sangra, babea y escupe de nuevo, tocando a Jas en su flanco izquierdo. Con el brazo izquierdo dolorido por las punzantes agujas del alien, Jas mira con impotencia su desconectado sistema de psicotropicos “Sin drogas, con dos cojones” y a una mano abre fuego en un ultimo intento suicida de derribar a su poderoso oponente.
El hidralisco, por tercera vez, dispara, tirando a Jas contra el suelo al darle en una pierna y haciendole soltar la ametralladora. De la nada un disparo seco impacta de lleno en la cara del bicho, que se debate en una lucha contra cientos de luces que ciegan su vista.
En la confusión provocada por el dolor y los mareos, Jas vislumbra como un marine vestido de blanco recoge su ametralladora y con parsimonia carga el lanza granadas. Abre fuego contra el ya maltrecho monstruo y lo despedaza.
Jas jadea de dolor y grita no sintiéndose las piernas, como aquel otro. El marine suelta rápidamente su rifle y se dirige hacia el. Un medico de combate. En la escafandra se distinguen diferentes motivos de serpientes. Una enorme cabeza de cobra llena la parte trasera de la armadura.
“Tranquilo, tranquilo, te curare, no te preocupes” dice una dulce voz de mujer “Después de tanto tiempo, no voy a dejar que te mueras ahora, Jas”.
“Pero ¿Como sabes mi nombre?” responde Jas con una punzada en el brazo mientras ella le restañe la herida con una lucecita.
“Os vi volar a los dos y salí corriendo hacia aquí dispuesta a asistiros” responde la medico “vi como Juampe volvía corriendo y enloquecido, e intenté detenerlo, pero ni siquiera ese ultralisco podria detener a un Juampe harto de cerveza. Supuse que tu podrías estar en problemas.”
Jas la mira pero no reconoce su voz.
“Después, cuando llegue aquí, estabas atacando a ese monstruo” prosigue, señalando los restos del alien muerto “y…No podía dejar que te murieses así” prosigue con un sollozo “He estado demasiado tiempo oculta, demasiado tiempo en las sombras”
Jas no entiende nada y pregunta de nuevo “Pero, ¿Quién eres? No reconozco tu voz”
“Eso es porque nunca has hablado conmigo” le responde ella pulsando el botón de apertura (del casco, guarros) “Soy yo, y estoy aquí, contigo, al final de todas las cosas.”
Jas la mira y, contrario a su costumbre, se queda estupefacto y sin palabra.
Sus ojos, su boca, su sonrisa y su belleza, incluso marcada por las cenizas de una guerra infernal. Su dulzura incontrolable le trastorna casi tanto como la jeringa de medio metro que le acaba de clavar en la ingle y que lo devuelve a una consciencia necesaria.
“Elsa …” dice al fin “Elsa Pataki”.
el estimpa
Junio 2nd, 2008 at 6:16 am
Pues hoy por segunda semana consecutiva no hay aclaratorios. Todo lo explicado en el capitulo es comprensible, aunque si hay algo que no pilláis, pues ya sabéis.
Yo me adelantaré diciendo que aunque era bastante claro que Elsa tendría que salir para mantener el equilibrio en el JAR, pediría a los miembros de Activa Projects que le echaran un vistazo al señor Jas por si tarda mucho en el servicio.
Esto fue nuestro capitulo romántico (bueno la parte de Juampe no). La semana que viene volveremos a la acción y a las hondonadas de hostias.
Camarena
Junio 2nd, 2008 at 9:52 am
Joder, JP es un berserker xD
Jas
Junio 2nd, 2008 at 9:53 am
Encontrarme en un Universo paralelo, pegarme de Hostias con unos Zerg que en realidad son Kinkis, que me hieran heroicamente, y que venga a mi rescate Elsa Pataky…
Joder Stimpack, es mucho. Lo único malo es que seguro que vendría Hugo y me jodería en plan “A ver Patillas ya te has comido un No con la rubia, con esa cara hijodeputa, quien te crees Hugh Grant?”
Pd.:Crom, dejadme que lo visualize por un rato al menos…
el estimpa
Junio 2nd, 2008 at 10:46 am
Y aun no habeis visto nada…..
Alex
Junio 2nd, 2008 at 7:16 pm
No. Jas, el anterior Hugo diría eso.
El de ahora sólo diría “Psé, no está tan buena”.
Storm
Junio 2nd, 2008 at 10:22 pm
“Esto fue nuestro capitulo romántico”
“la jeringa de medio metro que le acaba de clavar en la ingle”
O RLY?
Sin acitud
Junio 3rd, 2008 at 6:16 am
Amén, hermanno (compadre)