Capitulo 20. Tsss poquito ciegos
La primera parte de la operación ya se pone en marcha. Mientras el BattleCruiser abre fuego de apoyo para desplegar las tropas en la batalla, la nave de transporte de Mon, que ahora conduce por una jungla sin ni un solo tropiezo, volando a baja cota, llega al punto marcado. Otra nave similar a la suya la sigue y se posa justo detrás. Justo por un area en la que no se han detectado torretas, las naves de descenso sueltan al grupo que realizara la operación de rescate.

Todos miembros de infantería, con Jim Raynor a la cabeza seguido de Jas, Benigno, Storm, Luke, Kroqueta, Juampe, Machinet, las dos medicos y 6 marines mas, se internan en una zona boscosa y montañosa.

Para algunos es algo complicado seguir el ritmo que el Marshall marca, pero van haciendo lo que pueden. Tras pasar una colina se dan cuenta de que Luke y Machinet en su SCV se han quedado algo atrasados, un poco desfondados quizás de hablar mientras corren, hacer posturones y cambiar la voz a la vez.

En este plan llegan a la cumbre de una pequeña montaña,  donde hay un claro de la jungla, como si de una calva de seminarista se tratara, cuando… de pronto, cuando ya casi todos han pasado el claro del bosque un ruido constante y grave se empieza a escuchar entre los arboles.

Silencio. Otra vez el ruido, en aumento, se acerca.

Todos miran hacia arriba y ven a ambos espalda con espalda, esperando. Luke apunta con su rifle, machinet tiene su soldador preparado. A traves del bosque, el sol en descenso se reverdece al atravesar las finas hojas de los arboles. Todos cargan su armas y apuntan. El viento sopla moviendo los cabellos de los dos amigos.

De la foresta emerge un tipo vestido de rojo con un numero 12 a la espalda, bastante gordote, ataviado con una gigantesca boina negra, llamado Manuel Cáceres Artesero, nacido el 15 de Enero de 1949 en Ciudad Real y fan del Valencia para mas datos, que porta y toca un gigantesco instrumento de percusión.

Cruza el claro del bosque, mirando seriamente a los dos apostados en la colina, se para, el volumen del instrumento aumenta. Ambos devuelven la mirada al músico en un ambiente de dura tensión. La cámara cambia de los ojos de uno a los de otro como en las pelis de Bruce Lee. Una tensión basada en una lucha de identidad. Sin dejar de mirarlos en ningún momento, el tipo desaparece por el otro lado del claro del bosque sin mediar palabra junto con el sonido del instrumento.

Al rato solo hay silencio. Como despertando de un sueño, y sin decir nada,  todos bajan la colina.

Los disparos de la maniobra de distracción se oyen en la lejanía.

En esta parte de la base todo es quietud. Parapetados al lado de la brecha que hay en el muro, los dos ghost ven a dos marines en una terraza observando el panorama.

Jim Raynor les indica que los derriben, pero no va a ser tan facil.

Luke esta subiéndose a un árbol para coger un posturón, pero está algo torpe de movimientos hoy. Lo de Benigno es peor, le ha dado un ataque de risa y esta retorciéndose en el suelo diciendo que no puede, “que se mea”, con un acompasado “hi hi hi hi” que se ve acompañado de pronto por una risita contenida de Juampe a lo que Kroqueta, también riéndose, le dice “Joe, Juampe, pos si te cuento que me acabo de rajar otra vez en el traje este y me he comío el peo to entero, ya te da algo”

Otro marine, en este caso Storm, no puede seguir actuando y se empieza a descojonar rodilla en tierra, abriendo la escotilla y diciendo “cállate coño, que esto es una cosa seria”.

Todos los demás se miran entre si. Jas les dice “Joder señores, que esto es un tema de vida o muette” pero al decir la ultima palabra solo produce el efecto contrario al que deseaba, y acaba riéndose también.
De todos modos Juampe, empieza a reponerse y dice “No venga señoressss, en serio colega, que nos la estamos jugando mucho”. Kroqueta se rehace junto con Storm y algo mas tarde Benigno, aun con lagrimas en los ojos y diciendo “Aaaay, que risa, que putadón”.

De pronto un chasquido se oye a su izquierda, un ruido en la foresta y un impacto contra el suelo. Todos apuntan con sus armas instintivamente al punto desde donde viene el ruido. Aun a cubierto pueden ver como los dos marines otean el horizonte. Han oído o visto algo. Maldita sea. La tensión se palpa en el ambiente.

De la nada se oye una voz “Aaaaaaay, que golpeeee” y Luke se materializa con la mano en la lumbar. “Joer tíos veniiiid, que me he hecho dañoooo”.

Silencio.

Sincronizados todos los presentes caen al suelo en un ataque de histeria colectiva mientras Luke se indigna de que se rían con la pupita que tiene.

Mientras tanto, en la otra zona de combate las cosas están algo más calientes. El BC de Duncan está disparando a toda leche mientras que el buque científico de Maligno lo protege con una matriz defensiva. Todas las tropas desplegadas empiezan a avanzar y atacar la base como maniobra de distracción. Aunque superados en número, la estrategia de Raynor surte efecto. Desde una zona montañosa, los tanques en modo de asedio, disparan con mayor rango y los goliaths cubren los ataques que lanzan contra el buque científico. El Crucero de Batalla destruye las posiciones estratégicas antiaéreas y consigue un margen de disparo muy bueno con respecto a los sorprendidos defensores.

A la vez que todo eso ocurre. Kike, al mando de una unidad de motoristas, esta sembrando de minas el camino de retirada.

Nuestro amigo el Largo, por su parte, está atacando junto a otros 3 wraiths y 4 valkyrias la zona desde donde despegan las unidades aereas confederadas, cubriendo así de modo estratégico la retaguardia de sus compañeros. Su caza hace tantas eses que los antiaéreos han pasado directamente de intentar darle.

De pronto su radar indica algo anormal. Tras mirarlo 3 veces, poquito ciego, el piloto de Wraith abre comunicación con el buque de ciencia

“Maligno, aquí Alex” dice “Confirmame que ves lo que yo veo en el radar”
A los escasos segundos la respuesta se oye
“Si, es un Arbiter Protoss” dice Maligno “Y no viene nada solo”

La voz de Duncan se oye entonces “Están pidiendo comunicación con el jefe de la operación, JODER”

“Poquita follada que nos van a dar” concluye Alex.