El Maestro Duncan sama se saca de la manga esta semana un Juegazo que nosotros no teníamos ni idea que existía…

Una vez más me dispongo a ponerme cachondo hablando de los mejores juegos
del Multiverso. Este juego que nos ocupa hoy me mola mogollón, porque ¿quién no
se ha enganchado como una contenta marsopa a los juegos esos de hacerte tu propio
parque de atracciones o tu hospital? Me refiero naturalmente al Theme Park y el
Theme Hospital, Juegazos Mortales por derecho propio, que merecen todo el respeto
de los Grandes Maestros. Este juego va en ese plan, PEEEEERO en el espacio y con
naves (razón por la que me pone palote).
Startopía
La misión del jugador es construir una Estación Espacial funcional, con toda
una serie de servicios molones para que los visitantes (que son extraterrestres a cada
cual más raro) se dejen la pasta en la estación y tú puedas seguir jugando y
construyendo movidas. Está MORTAL porque está lleno de detallitos, como las
animaciones de todos los extraterrestres y todas esas pequeñas cositas. La estación
está en una especie de donut gigante seccionado, y tu ocupas unas cuantas secciones,
y cuando tienes pasta, pues puedes ocupar las adyacentes. Cada sección tiene tres
cubiertas: la de abajo es la que tiene las fábricas y los generadores y el ultra necesario
reciclador, para que no se llene todo de basura (cuando hay mucha basura empiezan
a aparecer una especie de ratoncillos espaciales que pegan enfermedades a la gente,
n lo que la enfermería estará siempre llena de gente malita). Para construir cosas y
realizar el mantenimiento (porque las cosas se rompen de tanto usarlas, chavalll) de
los edificios tienes pequeños robotitos molones que se van moviendo por ahí y hacen
lo que les digas.
La cubierta de en medio es la de entretenimiento (con los hoteles y los burdeles
– pero son en realidad casas de ‘amor’, donde unas aliens buenorras con alas reparten
corazones (corazones, no?) a todos los clientes por un módico precio (que tu te
embolsas, juo juo). Hay de todo, tiendas, montañas rusas, observatorios del espacio…
es cojonudo!
Startopía
Lo mejor de todo sin duda es que en la tercera cubierta hay una especie de
biosfera donde puedes modificar la tierra, el agua y el clima para hacer crecer
plantitas por todas partes, que te dan recursos, comidita para la gente, en lugar de
crearla con los transformadores de materia – que te quita energía (¡dinero!),
suministros médicos, …
La estación tiene un montón de movidas para que los visitantes se encuentren
como en casa. Los aliens necesitan un sitio para dormir, un sitio para comprar comida
en plan mcdonald (os juro que cada vez que voy a un centro comercial y me pongo al
lado de un Burger King, me entran ganas de echarme un partidón a este juego), amor
en los burdeles políticamente correctos, y paz espiritual (que les puede dar darse un
paseo por la cubierta de los arbolitos), y claro, cuanta más pasta tenga el alien, pues
exigirá más calidad en los servicios que les ofreces. Para que todo funcione
adecuadamente, lo que necesitas es contratar a algunos visitantes como personal para
tu estación, y según el tipo de alien, pues desempeñará un trabajo u otro. Los grays
son médicos, hay unos con dos cabezas (!) que se dedican a investigar movidas para
mejorar las instalaciones y todo ese rollo.
Startopía
¡Seguridad, señores! Continuamente están entrando en la estación aliens
terroristas malos que se dejan por ahí bombas activadas, con las que hay que tener
cuidado, porque revientan y se cargan a tus visitantes y dañan las instalaciones.
Puedes contratar a unos aliens grandotes y poderosos, que les gustan las peleas, y
robots de seguridad que desactivan las bombas. Puedes incluso construir una cárcel
(the brig) para meter a los criminales y reeducarlos (con drogas y cosas) para que
vuelvan a ser miembros productivos de la sociedad.
Se puede jugar a la campaña normal, donde te van dando misiones cada vez
más complicadas (está super chulo para aprender a jugar, además tu asistente
computerizado es un cachondo mental), o a un juego en plan ’sandbox’, donde el
juego empieza y termina cuanto a tí te de la gana. Puedes jugar incluso a batallas
entre estaciones espaciales, por vía comercial (te quedas con los clientes porque
tienes instalaciones más auténticas), o guerra convencional con pistolas láser y
montones de muertos.
Startopía
La verdad es que para ser un juego que me encontré en un videoclub (me hizo
gracia la portada), los gráficos están campeones, tiene montones de detalles chulis y
me he tirado montones de tiempo enganchado a ver si podía construir la estación más
cremuda del Universo. Además, creo que no llegó a España ni nada, porque no está
traducido ni el texto. Muy recomendado para Megalómanos con inclinaciones
comerciales. Y eso porque está MORTAL.