Juegazo. De verdad. Movida ciberpunk pre-matrix post-neuromante
presentada en una exquisita implementación usando el motor del
Unreal Tournament. ¿Qué podría contar de esta joya? Un guión
cojonudo, gráficos cremudos (para la época, chavales), rol auténtico,
escenarios enormes, virus mortales, robots asesinos, bioimplantes,
hackers y traiciones brutales. A quien le guste las teorías de la
conspiración se va a poner trans-cachondo.

Deus Ex
Tu ávatar en este temazo es un agente nanoaumentado llamado
JC Denton, que trabaja para una agencia antiterrorista denominada
UNATCO. ¿Por qué hay una agencia antiterrorista? Pues porque
el mundo es ahora un lugar lleno de crimen, enfermedad y terroristas.
Todo está lleno de cuerpos paramilitares que dictan sus propias leyes,
y tu simplemente perteneces a uno sancionado por el Gobierno.
JC es el segundo prototipo de superagente, siendo tu hermano Paul
el primero. Ambos reemplazais a los agentes aumentados mecánicamente
(tus compañeros de trabajo, por lo que además tenemos un subtexto
de desprecio por parte de ellos al verse reemplazados).

La trama (que es bastante enrevesada y compleja) comienza cuando
te ordenan que vayas a capturar a un jefe terrorista que ha robado
un barril de Ambrosía, que es la vacuna contra la Muerte Gris,
enfermedad que asola a la mitad del mundo (no podía faltar,
à la Johnny Mnemonic). A partir de ahí, yo no digo nada, la historia
se pone harto de interesante, ¡y nada revelaré!. Pero sí puedo
decir que me ha tenido atado a la máquina más horas de las que
podría reconocer legalmente.
El juego es gigantesco, la verdad es que cuando me lo hice me
sorprendió que los desarrolladores tuviesen las pelotas para
terminarlo. Los escenarios son Mega Diversos, desde una ciudad
típica USA, hasta un barrio chino, pasando por una aeronave gigante.
Y conspiraciones, desde luego. Por todas partes.

Deus Ex

Pero el juego es más que una buena historia. En realidad, jugarlo
es Potencia. Incluye una implementación bastante decente de
Libre Albedrío, lo cual, como he dicho montones de veces ya,
es lo que realmente me impulsa a babear con entusiasmo.
Cada desafío en el juego, ya sea una puerta cerrada,
una cámara vigilante, o un montón de terroristas en tu camino,
tiene tres o cuatro maneras diferentes de resolverse (y hay más,
que se te pueden ocurrir on the fly). Puedes ¡MATARLOS A
TODOS! (lo menos satisfactorio en mi opinión, para eso te echas
un Quake), o puedes intentar esquivar el asunto, o hackearlo
(si es una cámara, o una puerta), o dejar inconsciente a la peña,
o usar una granada de humo como Batman… montones de
cremudas posibilidades que se añaden a la diversión y hacen
que cada partida sea una experiencia diferente. No contentos
con montar un sistema de objetivos multirealizables, estos
Titanes del Desarrollo además le metieron un inventaro á la X-COM,
un sistema de localización de impactos para cuando te hacen
pupa, niveles de experiencia con características específicas
(disparar escopeta, curar, etc) y por supuesto, los bioimplantes, con los
que seremos capaces de hacernos invisibles, correr un montón,
o resistir las balas como si fuesen tartas de nata (en la cara).
Además de un detalle, en cualquier momento puedes guardar el arma
(y la gente medio-medio como los polis y eso no se pondrá nerviosa),
no como en otros juegos, que parece que la tienes atornillada al brazo.
Mi suspensión de la incredulidad las pasa putas con esos detallitos
tan nimios, ¡pero VITALES!.

Deus Ex

Como buen juego de rol, hay montones de armas diferentes
(modificables) que puedes pillar, desde pistolas hasta lanzallamas, cada
cual con su propia munición y todo. Hay también armas para dejar
inconsciente a la peña (si luego os remuerde la conciencia como a mí
el haber matado a un tío que en realidad está trabajando), y armas
cuerpo a cuerpo. El modo de sigilo está bastante conseguido
(no en vano una parte del equipo de creación trabajó en el magnífico
Thief). Hay pocas probabilidades de que te vean si estás en las sombras,
y los malos oirán los sonidos que hagas si están demasiado cerca.
Es extremadamente divertido hacerselo en este modo, y
considerablemente más difícil que ir por ahí volando a la gente
en pedazos a la primera de cambio. El juego incluso tiene pasta,
de modo que en determinados momentos puedes comprar movidas,
como armas o munición. Un PASOTE la cantidad de cosas
que implementa, vamos.

Un juegazo necesario, en mi opinión. Tiene un montón de diálogos
y escenas hechas con el motor del juego que llevan la historia
para adelante. Y están más integradas que en juegos como
el F.E.A.R., que si bien está mortal, es necesario enviar al purgatorio
a no menos de 30 almas para que la historia de otro pasito,
y tu sepas un poco más por qué debes aniquilarlos (me quema
un montón, porque matar a un montón de gente requiere un
esfuerzo más que notable, para no saber con claridad por qué
lo estás haciendo en realidad). Aquí está perfectamente claro
(hasta tienes una pantalla de objetivos y todo), y la historia avanza
a cada momento que pasa. Este juego está Mortal porque es como
las pelis de los 80, cuando se podían experimentar cosas nuevas
sin sentir el aliento del productor en el cuello creativamente
hablando. Dudo mucho que ahora se pueda hacer un juego
tan complicado y polivalente (debió costar montones de dinero
y tiempo desarrollarlo), porque no daría las seguridades de ventas
que ahora se requieren (duh!).

Deus Ex

Hablando de lo cual, los mismos chicos que crearon el primer juego
hicieron un segundo, llamado (previsiblemente)
Deus Ex 2 – The Invisible War. Ese juego me pone verdaderamente
Indomable, aunque carece de la amplitud de su predecesor, y
bastantes cosas son más simples (aunque la historia también
mola un montón). Como tiene unos gráficos tela de más cremudos,
seguro que les gustará más a los ninios de ahora, acostumbrados
a las tressesenta y todo eso, pero un servidor recomienda el primero
(como mejor juego, evidentemente, por lo que vosotros respecta,
chavales, vuestro deber es haceros los dos, y en orden,
a ser posible).