Por dos de los cuatro flancos de la base empiezan a aparecer un inimaginable número de Zergs dispuestos a eliminar de la faz del planeta toda forma de vida humana. Una explosión en las primeras lineas de la batalla hace a todos mirar hacía el cielo donde en la lejania un grupo de Guardians se acerca lentamente. Las enormes bestias similares a  cangrejos gigantes vuelan sobre la jungla dispuestos a devastar todo.

Pero el peligro principal sigue estando en tierra donde los zergs cuentan con el arma más terrorífica jamás imaginable hasta ahora, el Infested Pitraka. Corriendo como posesos entre la masa zerg aun no han conseguido tocar ninguna de las zonas importantes de la base, pero sus explosiones antes de morir o ante el contacto con una mina spider o al tocar alguna estructura metalica levantan kilos y kilos de tierra y detritus. Muchos zergs mueren debido a las explosiones, pero aun hay más y más que siguen llegando.

“Disparad joder, disparad” grita Jas

Todos abren fuego a cara perro contra las masas de aliens que no aciertan a tocar nada. Por el fondo del bosque mas infested pitrakas siguen apareciendo. Luke y Benigno derriban a headshots y tiros certeros de arco muchos de ellos, pero siguen apareciendo en masa entre las hordas de zerglings e hidraliscos.

“Y me he dejao el café a medio tomar en el pub, joder, y la servilleta” dice Storm hablando consigo mismo en voz alta.

De pronto, Kroqueta, que lleva sin disparar un rato porque aun no han llegado a su posición sale del bunker corriendo.

“¿Dónde vas?” le grita Storm
“Ven conmigo,¡¡¡¡ corre!!!!” le responde el firebat
“Pero ¿estas loco?” le replica Storm

La batalla continua, en el fiero sonido de la batalla nadie llega a oir lo que Kroqueta, muy convencido, le está diciendo a Storm, pero éste deja de disparar y empieza a gritar a Jim Raynor el plan imaginado por Kroqueta, a través del telcom.

En el aire Alex abre fuego contra los guardians que, cubiertos por mutaliscos empiezan a tener las defensas de tierra terran a rango. Las torretas de la base abren fuego automáticamente sobre las innumerables unidades aéreas de la ofensiva alien.

Alex continúa disparando y pilotando en el aire seguido de sus wingmen. La densidad de las tropas zergs comienza a ser una sombra en el cielo pero el piloto del wraith rojo no cesa en su combate.

Apoyado esporádicamente por el fuego aereo del battlecruiser de Duncan, mas concentrado en las devastadoras fuerzas de tierra, Alex escucha una comunicación por la radio.

“Illo, no pasa na, alla vamos”

El escuadron de Valkyrias hace su aparición en el aire. Doce Valkyrias sueltan una autentica morterada de misiles sobre las tropas zergs en el aire, que tienden a agruparse al atacar, haciendo el trabajo de las fragatas más fácil aun.

Por el canal de radio de las tropas aéreas se hablan no se sabe cuantos idiomas, todos en voz de mujer.  A la cabeza de la formación va StimPacK con una fragata descapotable de color azul y gris oscuro con musica a toda hostia y la melena al viento. Todas las fragatas llevan un C2 puesto en el lateral en letras azules.

De pronto se oye una voz por el telcom.

“Alex, apoya a las tropas de tierra que salen de la base” dice Raynor
“Tssssssssss, ya he ido ¿Y los guardians estos que? ¿No disparan?” responde el comandante del escuadrón de Wraiths
“No te preocupes por ellos, las Valkyrias acabaran el trabajo. Necesitamos apoyo aereo de baja cota, ¡Ahora!”

Cuando Alex baja por debajo de las nubes, dejando al escuadrón de StimPacK pulir a las tropas aereas Zerg, no puede creer lo que ve.

Una masa impresionante de Zergs avanza cubriendo a un grupo de Infested Pitracas por un lado, mientras por el otro, en medio de un fuego cruzado de mil demonios, dos solitarias figuras corren hacia la batalla portando cada uno ¡una mesa!.

Alex da instrucciones a su escuadron para que cubran a las dos tropas de infanteria cuando se da cuenta que por detrás  vienen mas marines, con Jas y Pav a la cabeza y con Mon llevando dos bandejas con tazas de café y un termo.

El teniente, ahora de nuevo melenudo, tropieza y se cae.

“Joder” grita Jas “¿De quien ha sido la idea de darle las tazas a Mon?”

Volviendose y recogiendo las tazas se las da a Kroqueta que viene de vuelta de poner las mesas junto con Storm.

Alex continúa abriendo fuego contra las primeras lineas de Zergs que siguen atacando sin cesar.

Los pitracas avanzan.

La contramedida ideada por Kroqueta esta casi terminada. Unas mesas grises y otra verdes rodeadas de sillas con varias tazas de café se encuentran colocadas en el centro de la batalla. Todos corren de vuelta a las trincheras, apoyados por el escuadron de Wraiths, Hugo y sus tanques y Robe y sus goliaths, mientras desde el cielo caen trozos de carne de guardian Zerg.

A la vuelta a los Bunkers matando zergs a diestro y siniestro nuestros amigos ven la implacable legión de pitracas que se acercan a las mesas, con los brazos bajos y una media sonrisa, moviéndose como los muñequitos de los juegos de lucha en la cuenta atrás.

La contramedida funciona. Los pitracas se agrupan alrededor de las mesas diciendose unos a otros “Hola, ¿puedo sentarme?” “Hola, ¿esta libre?”.

El fuego sigue intensificandose. Nadie dispara a las mesas donde se van juntando más y más infested pitracas. El fuego de apoyo de los tanques consigue parar a las hordas zergs. Los tiradores hacen múltiples blancos en el llano y la defensa terran funciona perfectamente.

El ataque zerg, con la perdida de los monstruos suicidas pierde potencia, aunque se ve renovado continuamente por mas y mas tropas y mas infested pitracas que siguen siendo atraídos por el señuelo de las mesas.

Lambda ya se ha quedado sin balas y va a recargar. Jas sigue disparando sin cesar al igual que Pav y Kroqueta, que se ha montado en una ametralladora de posición junto con Mon, que en lugar de escaquearse y hacerse un tronquito Ninja, se ha montado en un promontorio para que su melena se mueva. Storm sigue disparando con su ametralladora. El nivel de la batalla vuelve a ponerse en “to loco compadre de lial-la mode”. Alex y sus Wraiths siguen haciendo pasadas arrasando con todo lo que encuentran a su paso. Kike y sus motoristas disparan granada tras granada delante de las lineas de fuego mientras ponen minas en la linea de contacto. El battlecruiser de Duncan, detrás de la linea de los Bunkers dispara a todo lo que se mueve tambien.

En el centro del ojo del huracán un grupo de pitracas …. toma café. Todos se miran unos a otros y se sonríen, pero ninguno habla.

Raynor termina los preparativos para la operación de retirada. Los Wraiths tocados se retiran para reparaciones. La infanteria comienza a retirarse. Mon va hacia su nave junto a los otros pilotos de transporte para realizar una extracción rapida de tropas. Las valkyrias siguen destrozando la muy menguada fuerza aerea de los zergs.

Los Wraiths vuelven al ataque disparando contra los zergs, que a pesar de perder muchos Overlords, siguen atacando.

Hasta los ultimos momentos en que son retirados por las naves de transporte todas las tropas siguen disparando. Kroqueta es el ultimo en subir a la nave de transporte de Mon. Las últimas tropas aereas se retiran.

Los zergs estan muy cerca de la base y siguen cubriendo el suelo con su avanzada. Pasando la linea de la mesa con los pitracas, que es una isla de paz y calma en el oceano mas caotico e infernal jamás visto, muchos de los zerglings en hidraliscos mueren masacrados por las explosiones de las minas. Como ultimo bastion defensivo, el Battle Cruiser de Duncan aun sigue disparando.

En el momento en el que el primero de los Zergs ya llega a la desierta base y que todas las tropas estan lejanas, Kroqueta le dice a Duncan por el telcom

“¡¡Ahora Duncan!!”

El Battle Cruiser carga su cañon Yamato y dispara contra las mesas de los infested pitracas.

La explosion combinada del gigantesco cañón junto a la detonación de decenas de Infested Pitracas retumba y se oye en medio planeta. El hongo explosivo se levanta por encima de las nubes y en el suelo un muro de fuego se expande gigantescamente a lo ancho y lo largo de todo el bosque, la zona de batalla y la base terran. El BattleCruiser de Duncan aguanta la lejana onda expansiva y observa como todas las tropas zergs caen aniquiladas.

Tras unos instantes, de todo lo que antes era una base terran y un bosque, solo queda un gigantesco crater con montones de esqueletos zergs calcinados.

Hasta la victoria siempre….