Cuando te dedicas a VIVIR los Juegos, no a jugarlos simplemente, gastas más tiempo del considerado razonable por la OMS en buscar nuevos juegos para poder controlar la necesidad vital de Morbo Potente. Dado que juegazos como el Wing Commander Privateer, cuya jugabilidad es más profunda que el simple ‘destruye al enemigo con tu arma gorda’, incluyen en los juegos de naves cosas como el COMERCIO y las MISIONES para poder ganar créditos (como un trabajo, vaya) y así mejorar tu equipo para enfrentarte a los desafíos de la trama principal (que también la hay, chavalería). ¡Fue esto básicamente lo que me puso como un adolescente ante su primer pecho real cuando vi esta joya escondida en las profundidades de Internet!.

La premisa del juego está Mortal. Tenemos un planeta, llamado The Range, habitado por mentes robóticas montadas en deslizadores, que son más o menos como el coche de Luke Skywalker, pero con cañones. Fueron creadas por la raza humana hace un montón de tiempo, y puestas a destruirse las unas a las otras continuamente para mejorar sus habilidades de combate (como los algoritmos evolutivos, pero a lo bestia) y así ayudarlos con una guerra que había con otra raza, o algo por el estilo. La cosa es que los humanos parece que se han olvidado de todo esto, o los han aniquilado, o cualquier cosa intermedia, y tenemos un mundo lleno de robots flotantes homicidas que lo único que hacen es volarse en pedazos y ya está. Los propios soportes de estas mentes robóticas (mechminds) son prácticamente indestructibles, por lo que cuando se destruye un deslizador, el ganador recoge la ‘mechmind’ (unas pelotas con luces azules) y la lleva a una base a cambio de ‘puntos’ en su clasificación. Aumentar esta clasificación es lo único que le interesa a estos robots. Transportar mercancía de un lado a otro también da puntos, por lo que hay robots que van llevando movidas por los caminos.
/foto/pc/11/11363/11363.jpg/Foto+A.I.M.+(Artificial+Intelligence+Machine).jpg)
Entra el jugador, que es otra mente robótica que se monta en un deslizador penco y se lo manda a dar vueltas por ahí y aumentar su ‘rating’. Pero esta es una mente diferente, creada por Super, el Ordenador Central del planeta, para ser adaptable y tomar decisiones más allá de aumentar sus puntos. A partir de aquí tenemos una trama de investigación, donde el jugador toma el rol de Paladín de Super para descubrir qué pelotas hacen allí y qué ha pasado con ‘los Creadores’ (o sea, nosotros).
/foto/pc/11/11363/11363_t.jpg/Foto+A.I.M.+(Artificial+Intelligence+Machine).jpg)
Para ello, pues tenemos que mejorar nuestro deslizador, ¿Cómo? Pues comprando partes molonas. Hay dinero en el juego, una especie de cristales energéticos, que podemos ganar haciendo misiones y llevando carga de una base a otra (recordad niños: comprad barato y vended caro), con lo que en algún momento tendremos la capacidad de correr mucho y disparar fuerte, aparte de una bodega titánica para ganar todavía mas pasta.
Una de las cosas que me moló más de este juego, que parece una tontería, pero es tope de original (en mi humilde opinión) es el sistema de radar de que disponen los deslizadores en la parte inferior izquierda. Hay un código de colores (naranja es peligro, verde es una base, azul son carga y mechminds) que están vibrando como si fuera un sonar. Cuanto más cerca estás de ellos, más fuerte vibra. Así de un vistazo puedes saber qué es lo que te rodea, porque la línea representa todo lo que hay alrededor del deslizador. Muy bien pensado.

La IA del juego es mortal. No es fácil ni por asomo, los robots son muy agresivos y si son hostiles tratarán de destruirnos nada mas vernos. Esquivarán los misiles y tratarán de flanquear nuestro deslizador para dispararnos desde una posición ventajosa, es un pasote. Incluso con armas potentes y un montón de armadura, ha habido veces que me he visto huyendo como una perra de esos cabrones.
Los gráficos están super chulos. Hay distintos paisajes, pues la la zona del planeta donde nos movemos ha sido dotada de distintos tipos de terreno para ‘entrenar’, y hay desiertos, tundras (con sus ventiscas y todo), volcanes… De todo. Se hace de día y de noche y creo recordar que hasta llueve y todo. El motor escala muy bien en máquinas antiguas, y los diseños de los deslizadores molan todo. Me mola tanto, que digo : ‘Joder, me lo compro’. ¡No se puede! Está hecho por unos rusos, y es imposible conseguirlo, ni siquiera por Internet. Y tuvo publicidad ninguna, me enteré de su existencia porque me motivaba el nombre. Han sacado una segunda parte con mejores gráficos (aunque la trama se les va un poco de las manos, en mi opinión), que se llama A.I.M. 2 The Clan Wars.
Digno de echarle un vistazo. Hareis bien en pillarlo (sobre todo para que haya copias redundantes de este Juegazo rulando por ahí, jejeje) y catarlo.
burto
Octubre 8th, 2008 at 11:39 am
Maese, en mi humilde opinión, está usted manteniendo la mitad de Turutupá (con permiso de Lord Machinet)…Que pasará cuando su privilegiada mente deje de producir pedazo de opiniones como esta…No lo sé…
En cuanto al juego, ya tuve el placer de vivir en directo su interés en el mismo, y el saber que está perfectamente instalado en mi (indestructible) RAID 0 me llena de gozo y satisfacción…Es decir, me pone palote…
Nada champion, que siga usted con sus comentarios, con su prometedor PFC y no olvide que existen ciertos seres enormemente extraños e interesantes llamados JAMONAS…
Lambda
Octubre 8th, 2008 at 3:01 pm
Para cuando la review del Blood Omen? Me pongo indomable, joder.
¿Se esta usted haciendo ya el Soul Reaver?
No me vuelva a decepcionar almirante.
Que vuelva Jarpocalipse POR CROM.
Maese Duncan
Octubre 8th, 2008 at 10:22 pm