Mi opinión de los juegos de coches viene muy sesgada por el hecho de que soy un pedazo de paquete jugando, no importa a cual de ellos, ni lo fácil que pueda llegar a ser. Siempre me las arreglo para quedar uno de los últimos (o el último) en todas las carreras que me atrevo a echar, con gente o con antagonistas digitales. Es, pues, un Pedazo de Rollo que no veas darte un par de trompadas al principio, y luego ir por ahí corriendo solo, o peor, que el primero te adelante, y ya sepas con todas las de la ley que eres el peor. Por todo esto, los juegos de coches no me atraen mucho. Además, ¿qué emoción tiene la competición? Llegar el primero… bueno mola, pero evitar ser volado en pedazos y hacérselo a tus amigos me parece más edificante (y si es en naves espaciales, mejor aún), desde mi modesto punto de vista (queda excluido, naturalmente, el modo ‘gladiador’, donde para ganar hace falta darle fuertes bimbas a los otros coches hasta destrozarlos, en un recinto cerrado). Pero el Carmageddon es otra cosa, mariposa … vaya juegazo.

¡Sácate el carnet!¡Mira qué divertido es!

El único juego de coches que me mola verdaderamente. Va mucho más allá que las simples carreras de coches, de hecho, son carreras de coches, pero para ganar no es necesario llegar el primero. Qué va. Es mucho mejor. Puedes hacértelo en plan ‘gladiador’ y volar en pedazos los coches enemigos con choques calculados para Destruirlos Totalmente. Mejor aún. Hay como 500 peatones dando vueltas por las calles, y tu deber como ciudadano es atropellarlos (!) de la manera más sangrientamente creativa posible (te dan bonus artísticos y todo). Hay en todo momento un contador de tiempo reduciéndose, y si llega a cero, perdemos la carrera. ¿Y se pueden reponer segundos a ese contador? Naturalmente. Atropellando personas, compañero, y dándole golpes a los demás coches. También tenemos pasta, que podemos usar para mejorar los coches entre carreras (más armadura para soportar golpes, un motor más potente para ir más rápido, y todo tipo de armas de contacto dañinas para las carrocerías de tus colegas). Los créditos también sirven para reparar nuestro bólido on the fly después de algún choque especialmente brutal.

La carrera está dividida en varios checkpoints, y si se pasa en orden por ellos, nos dan más tiempo para seguir haciendo maldades veloces. Se puede acabar la carrera, naturalmente, pero no es nada fácil, porque los demás competidores tratarán por todos los medios de aplastar tu coche como una lata de cocacola, y además hay por ahí coches de policía super-duros, de los cuales es mejor huir como unas perras . Hay montones de bidones que nos dan tiempo, pasta, y efectos divertidos en el gameplay, como hacer que los peatones corran más deprisa, emborracharnos con un efecto pastillero o hacer que nuestro coche vaya pegando saltos de vez en cuando, haciendo más divertida la conducción del vehículo asesino!

Ooops… sorry!

Al principio podemos elegir entre dos personajes debidamente sádicos (Max Damage o Die Ana), que tiene coches muy parecidos (se diferencian en el color, y en alguna movida más, creo que el de Die Ana corre un poco más, y el de Max es más duro). Durante el juego, si logramos destrozar sin piedad a alguno de los otros coches mediante la aplicación alegre y repetida de la 3ª Ley de Newton, hay una oportunidad de que el coche del infortunado personaje pase a ser de nuestra propiedad, pudiendo elegirlo en posteriores carreras. Las caras que ponen los personajes (hay una cámara en la parte superior izquierda de la pantalla) no tienen precio, y los comentarios están mortales (ooops, sorry – después de atropellar a una anciana seguida de un par de colegas haciendo footing, o risas adecuadamente morbosas - haw haw haaw!).

Crash Test Dummies!

Sangre, sangre por todas partes. Los peatones se quedan destrozados en las calles, y si pasas por encima de ellos, las ruedas esparcirán la sangre con huellas de neumático por todas partes. La carrocería de todos los coches es deformable, y se va ennegreciendo conforme se le van dando viajes. Echan humo cuando están bastante tocados, y arden derramando aceite (muy resbaladizo!) cuando se les aplica el golpe de gracia. Los escenarios son muy variados, fábricas, ciudades, campos, playas, tundras… lo que te apetezca. Tiene un sistema físico bastante decente, y los coches chocan entre ellos y caen por precipicios que da gusto verlos.

Los sonidos están muy logrados, los chillidos de horror de los peatones, y las risas sádicas de los personajes. Hay mucho sonido de motor, y chasis doblándose. Choques, el squish-squish de los cadáveres… hay que oirlo para creerlo, aunque supongo que todos se habrán echado al menos un partidón a este juegazo. Es tremendamente divertido, y hay veces en los que me he encontrado a mi mismo emitiendo sonoras carcajadas de perplejidad ante movidas que pueden pasar en el juego (colisiones múltiples, atropello indiscriminado de vacas, jugar al salto con mina…).

Indiscriminate Cow Mayhem!

Siendo como es, del años de la pera, los gráficos son bastante poligonales, y las texturas están crudamente pegadas a ellos, sin ningún tipo de filtrado (aunque me parece que se podía activar de alguna manera, y con una resolución alta y todo). Sacaron un par más de juegos (Carmageddon 2 y demás), pero ninguno tiene el carisma del original. Así que ya sabeis, chicos y chicas. ¿El stress os tiene amarrados a una silla?¿Necesitais tomar el aire? Pues ya sabeis, nada mejor que un rato de agradable y satisfactorio atropello indiscriminado de peatones y como nuevos. Joder, deberían recetarlo. Jejeje lo banearon en Inglaterra en su momento, y los alemanes exigieron que se cambiaran a los peatones por zombies reales con sangre azul. Pero aquí lo sacaron full version. Como debe ser.