Qué miedo, joder. Puede parecer que con el motor del Unreal de hace unos cuantos años no se puede hacer nada que realmente de susto, pero cuando puse este juego (tío, prueba esto, no veas qué acojone, me dice un colega), yo también lo creía. Mete sonidos súbitos y bruscos, enemigos que te salen por todas partes, sombras ominosas detrás de cada esquina, y una mansión monstruosa, y aaargh… en fin, yo soy un machote y no temo nada, naturalmente. Excepto cuando me pongo a jugar a esto, que me sale la powerless blonde cheerleader que todos llevamos dentro y me pongo a chillar como una nena.

Stonehenge del MAL

Se trata básicamente de una aventura Cthuluidea, en la que tu eres un autodefinido ‘investigador de lo oculto’, que vuelve de un viaje de unos cuantos años a la mansión de su colega, al que le debe la vida por alguna razón. Este tío te ha llamado porque por lo visto sus hijos han estado jugando con fuerzas con las que ningún mortal debería meterse, y blabla, de manera que vas para allá a ver qué pasa. ¿Y qué pasa? Pues montones de monstruos en una mansión encantada, y cosas así, demonios, fantasmas … sin sorpresas por este lado. Como investigador de lo oculto en plan Cthulu, tienes poderes sobrenaturales, empezando por una visión espiritual. Acojona un montón ir por una casa llena de sombras sospechosas, y que de repente una voz te susurre al oido (miiira aquii). Argh. Se trata de tu sexto sentido, que te dice que uses la visión para que lo que estás mirando (un inocente cuadro) se convierta en algo salido de la pesadilla de un adicto al pegamento. Aaargh. De ese modo, te van metiendo la historia de lo que ha ido pasando en esta mansión maldita.

Toma moreno

Conforme vas avanzando, vas ganando más poderes, y pillando armas más chulas. Pero aún así, la sensación de indefensión que tienes todo el rato no tiene precio. Los bichos corren un montón, aúllan como cabrones, y tienen unas garras que no veas. La munición que tienes es muy limitada, así que como se te vaya la olla con las balas (o el maná), te ves reducido a matar a monstruos terribles con insultos especialmente hirientes, como mucho. Los malos son muy imaginativos y cabrones. Hay una especie de gusanoides con tentáculos que se esconden en el suelo, y no sabes donde aparecerán. Tienen un +20 al stress por raza, joder. Y son duros de cojones. Los espejos pueden ser portales a sitios incluso más divertidos, de manera que te terminas acostumbrando a los viajes interdimensionales como si fuera una especie de metro espiritual.

Nuestro viaje nos llevará por montones de sitios apetecibles. Cementerios, Dimensiones Mazmorra, iglesias profanadas, Templos del Mal Elemental, lo que te apetezca. La acción es muy rápida, y los monstruos te buscan a tí. Nada de ir por habitación preparado para la acción tratando de sorprenderlos. Los bichos no se quedan quietos, van dando vueltas por ahí, y como te encuentren no tienen ningún problema en atacarte en grupos de tres o más. Lo más probable es que ellos te sorprendan a tí mientras buscas miserablemente una poción de vida.

I have a machine gun ho ho ho

Los gráficos están chulos, para tener tanto tiempo. La manera de disponer las sombras parece diseñada para sacarte el corazón por la boca, y los modelos son aceptables. El sonido es un Pasote. Todo suena super mortalmente, y los chillidos y aullidos de los malos realmente consiguen lo mismo que la electricidad estática, joder. La tensión nunca disminuye. Cuando crees que eres un tío potente porque has pillado un arma que no veas, o una habilidad definitiva, aparecen nuevos monstruos que fácilmente consiguen que te vayas corriendo como una perra buscando un sitio donde ocultarte. Fat chance, colega, porque siempre terminan encontrándote.

 Phew! Phew!

No es un juego excesivamente antíguo (instala correctamente en Windows, lo cual lo convierte en casi moderno), y en cualquier máquina de hoy en día iría cremudamente. Comparado con el System Shock 2 y todas estas cosas, el otro es un terror más ‘cerebral’, digamos. Te pueden sorprender por la espalda y todo eso, pero es un juego de ‘build-up’ en lo que se refiere al suspense. Este es distinto. No te puedes esconder, tienes que enfrentarte a monstruos terribles, y rapidito, que vienen más. Esto es terror puro destilado de la posibilidad más que creíble de ser desmembrado en un tiempo record. El Alien Vs Predator 2 jugando con un marine simplemente me puso nervioso. Este juego me dió miedo de verdad. Hacedme caso, este es Importante.