Un juego interesante y totalmente bizarro de la muerte, me acuerdo que me lo hice y flipé un montón. Normalmente este tipo de juegos en plan puzzle no me suelen molar demasiado, pero colega, es que este tiene mucho arte. Hablamos de una ida de olla de unos cuantos colegas de Dreamworks, que al parecer tienen pasta para hacer todo lo que se les ocurra.

The NeverhooD

El juego es una especie de historia sobre el bien y el mal en un mundo todo compuesto de plastilina. De hecho, es un mundo compuesto de plastilina porque los desarrolladores lo hicieron entero de verdad y luego usaron stop motion para animar a los colegas que lo habitan. Cuando empieza el juego, a todo esto, eres el único habitante de este sitio. Hay que darse una vuelta por el mundo y enterarte realmente de qué es lo que está pasando. Tu ávatar es Klayman, que es, como su nombre indica, un señor compuesto de plastilina. El juego progresa resolviendo un montón de puzzles más o menos cachondos, y como en las aventuras gráficas de antaño, hay algunos que poseen una refrescante dosis de absurdo. Mención especial hay que hacer a un puzzle en particular que consiste en andar unas 40 pantallas por un pasillo, en las paredes del cual está TODO el trasfondo del mundo en el que te encuentras. Solo para megafrikazos, evidentemente (yo me la llegué a leer entera, fue duro). La historia se te va contando recogiendo unos ladrillos de plastilina (que son cintas de video de plastilina en realidad), que se insertan en reproductores que hay por ahí para que un colega (presumiblemente el que las ha grabado) te cuente qué está pasando y qué debes hacer con tu blandita vida.

 History!

El problema es que en realidad estamos hablando de una aventura gráfica, en realidad (aunque mucho más simple), por lo que la rejugabilidad es básicamente nula. A mí me gusta definir este tipo de juegos más como una especie de ornamento interactivo. Incluye un video mega largo con el como-se-hizo, y la verdad es que los colegas que lo hicieron son unos malitos que no veas, pero tienen todo el carisma, chaval.

Song Hause

El juego es simple. Hay un montón de interruptores y cosas que hay que accionar, así que no hay problema si no nos leemos el manual. Las transiciones son videos tomados directamente de las maquetas, están mega chulos. De vez en cuando hay animaciones específicas (sobre todo cuando resuelves un puzzle y todo eso), y algunas son francamente descojonantes.

La música es un pasote que no veas. Totalmente bizarra y bien sonante, es una de las razones principales para contemplar esta pequeña joya de los juegazos.

 Grooooooo

Es un juego de hace todo los años, así que es muy poco probable que alguien tenga algún problema en hacerlo andar en los maquinones de ahora (si, hasta los portátiles, chavales), y es una simple imagen de CD. No se si se vende todavía, pero seguro que anda por ahí. Recomendado si teneis alguna cantidad de tiempo sin reservar y quereis ver una especie de película de plastilina interactiva con algunos momentos molones.

 Hum